Ama-San de Cláudia Varejão, estreno exclusivo en la Sala Leopoldo Lugones

La traducción literal del japonés significa «Mujeres del mar». Esta película está construida alrededor de un grupo de mujeres cuyo antagonista no es otro que la vida misma.

A partir del jueves 27 de junio, el Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina albergarán, en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avda. Corrientes 1530) el estreno de Ama-San

El segundo largometraje documental de la realizadora portuguesa Cláudia Varejão, que tuvo su premier mundial en el prestigioso evento suizo especializado en cine documental Visions du Réel, iniciando un extenso recorrido por festivales internacionales, entre otros Karlovy Vary, Tesalónica y DocLisboa, donde obtuvo el premio al Mejor Film Portugués. La película fue producida por la cooperativa cinematográfica lusa Terratreme Filmes, cuyo sistema artístico y de producción comunitario se ha transformado en un modelo ejemplar frente a las inclemencias económicas de la industria cinematográfica actual, a la vez que en una permanente usina de talentos y de creatividad.

 

“El título de la película, cuya traducción literal del japonés significa mujeres del mar”, refiere a una actividad de buceo artesanal que las mujeres han realizado en Japón desde hace más de mil años recolectando perlas. Las Ama-San ocupan un lugar especial en su cultura, siendo reverenciadas y al mismo tiempo incomprendidas. Esta película acompaña la vida cotidiana de tres mujeres que desde hace treinta años se sumergen juntas en un pequeño pueblo pesquero de la Península de Shima. Filmada entre el silencioso mundo subacuático y la vida rural, esta mirada es un retrato único de una tradición que está en vías de extinción”. (Catálogo del FIDBA, Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires).

 

“Filmada en el discreto estilo vérité asociado con directores como Fred Wiseman, Varejao favorece en Ama-San un enfoque austero basado en tomas largas y sin cortes, evitando el uso de música que no ocurra dentro de la acción o subtítulos que aclaren quién es quién. De hecho, no hay ninguna explicación en absoluto, dejando que sea el propio espectador quien caiga en la cuenta, por ejemplo, de la razón por la cual las mujeres usan trajes de buceo modernos y pañuelos de lino tradicionales sobre sus balaclavas impermeables. (…) Es una forma de hacer películas tan tradicional y elegante como las formas de envolver la cabeza o las técnicas de buceo de las protagonistas”. (Leslie Felperin, The Guardian).

Ama-San (2016)

Del jueves 27 de junio al miércoles 3 de julio a las 14 y 16.30 horas.

Sala Leopoldo Lugones

SINOPSIS

 Ellas cubren cada parte de su cuerpo con un espeso caucho negro, luego vendan su rostro con eternas telas blancas, tapan sus oídos, colocan sus máscaras, saltan al océano y se pierden en la profundidad. Este es solo uno de los rituales que las mujeres del mar viven en un ritmo cotidiano de comunión femenina y familiar. Ama-San, con una cámara que permanece estática durante casi toda la película, retrata el día a día de una tradición milenaria que navega hacia la extinción en el Japón del siglo XXI.

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

Portugal / Japón / Suiza, 2016

112 minutos

Color / Japonés

 

Dirección: Cláudia Varejão.

Guion: Cláudia Varejão.

Fotografía: Cláudia Varejão.

Montaje: Cláudia Varejão y João Braz.

Sonido: Takashi Sugimoto.

Asistente de dirección: Aya Koretzky.

Reparto: Mayumi Mitsuhashi, Masumi Shibahara, Matsumi Koiso.

Producción: João Matos, Leonor Noivo, Luísa Homem, Pedro Pinho, Susana Nobre y Tiago Hespanha.

Una producción Terratreme Filmes en coproducción con Mira Film.

PALABRAS DE LA DIRECTORA

La historia de las Ama-San comenzó hace aproximadamente un milenio y eso es algo que las distingue como pioneras de la condición femenina. Mientras los hombres salían de caza o pescaban en alta mar, generalmente durante largos períodos de tiempo, las mujeres, para poder mantener a sus familias, tenían que encontrar otros medios de sustento. Durante el invierno trabajaban en los campos y, cuando llegaba el clima más cálido, al estar cerca de la costa, se reunían en grupos, en la playa, para capturar mariscos. Luego vendían lo que lograban sustraerle al mar. Las perlas de las ostras, en particular, eran asociadas con un símbolo de poder, belleza y espiritualidad. El buceo les permitió ser independientes y, en muchas familias, las mujeres se convirtieron en la única fuerza de trabajo. Este fenómeno, en un país tan patriarcal y conservador como Japón, nunca ha vuelto a ocurrir. Esta película está construida alrededor de un grupo de mujeres cuyo antagonista no es otro que la vida misma. Es una película sobre la dulzura que una mujer se permite a sí misma cuando es capaz de todo. Es una película sobe el poder de la mujer y la forma en que este se canaliza, en el mar y en la tierra. Es una película sobre la fortaleza, no sobre los demás, sino sobre nuestro propio cuerpo al enfrentarse a la vida.

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