Botiquín Cultural: » Viaje al centro de la casa»

El taller está destinado a niñes de 8 a 12 años, preferentemente acompañados por una persona adulta (madre, padre, abuelo/a).

Gabriela Luraschi y Augusto Zaquetti, de estudio Dulce contemporáneo y María Laura Korell de Editorkitus nos cuentan sobre este maravilloso y novedoso taller de análisis y producción editorial enfocado en el espacio doméstico .

En el contexto actual, el taller está organizado en modalidad virtual, en ciclos de cuatro encuentros, en los que cada participante podrá producir un libro artesanal, con escritura e ilustraciones propias. 

Taller de análisis y producción editorial enfocado en el espacio doméstico, destinado a niñes de 8 a 12 años, preferentemente acompañados por una persona adulta (madre, padre, abuelo/a). 

La secuencia de trabajo se despliega con actividades orientadas a la conversación, la lectura y el análisis de libros como objetos y como obras conformadas por diversos lenguajes; a la investigación y exploración del entorno y al desarrollo de estrategias de expresión escrita, gráfica y plástica.

María Laura Korell, de Editorkitus

Con los ejercicios de deriva, ofrecemos un modo de exploración por los rincones/espacios de la casa. La deriva es una interesante herramienta de investigación del entorno inmediato, dado que el conocimiento que tenemos de los espacios en los que vivimos y nos movemos generalmente está limitado por nuestros hábitos, nuestras rutinas asociadas a lugares concretos, al entorno de esos lugares, mientras que del resto solemos tener una imagen vaga.

Desde el enfoque editorial promovemos la exploración de los formatos y los soportes de los libros, y de los procesos que los han generado (libros artesanales, por un lado, y de la edición profesional, por otro). De acuerdo con las características de los grupos, deconstruiremos las experiencias y las funciones editoriales (algunas como autoría, ilustración, diseño), de producción (por ejemplo, la experimentación con las posibilidades del papel, y la impresión en esa superficie, el plegado, la encuadernación) y de mediación (¿cómo y por quién llegamos a ciertos libros?, ¿qué elementos los destacan?, ¿dónde se habla de ellos? En redes sociales, escuelas, bibliotecas, librerías, y a través de amorosas redes de madres, abuelas, tías, tíos, abuelos, padres, hermanos, amigos…).

Desde el punto de vista de la lectura, vamos a estar #mirandoacasa. En este tiempo de preparación del taller, a medida que nos fuimos acercando al tema, nos resultó alucinante ver cómo se amplían sus facetas. ¿Cuál es el centro de cada casa? ¿Qué hace único a un hogar? ¿Mediante qué mecanismos se pone en funcionamiento nuestra morada? ¿Es una casa un libro? ¿Por qué motivos nos meteríamos bajo su techo? Estas preguntas –que ojalá pudiéramos compartir con los equipos participantes– no tienen una sola respuesta, son más bien puntos de salida para iniciar el fogón. Lo que sí sabemos, y nos alegra anunciar, es que en este viaje al centro de la casa leeremos bellos libros ilustrados, muy chiquitos o tan grandes que no entran en la biblioteca, de edición argentina y extranjera, con forma de casa (de edición artesanal como profesional), material informativo, textos poéticos, una enciclopedia delirante, algunas colecciones y no faltarán algunos videos… Vamos a conversar sobre disciplinas aquietadas y extremas, entre las cuales se encuentran la lectura y la escritura.

Gabriela Luraschi y Augusto Zaquetti, de estudio Dulce contemporáneo (Lemos 299, Chacarita)

En tanto experiencia cultural, el taller se ofrece como un rato compartido, un lugar para expresarnos, un territorio-de-construcción-en-común para que las niñas, los niños, les niñes junto a sus mayores nos reunamos a conversar, a leer, a hacernos preguntas, a dibujar, a explorar y editar un libro de manera colaborativa. La intención es la de llamar a la curiosidad, convocar a las distintas experiencias de vida de las personas adultas y al juego de los chicos y los grandes (desde jugar con nada hasta con las tecnologías digitales, pasando por leer, cocinar, escuchar o hacer música, practicar deportes, ir a la escuela, cuidar a las mascotas o las plantas, entre otras múltiples formas de #quedarseencasa).En síntesis, pensamos este Viaje al centro de la casa como una propuesta de promoción de la lectura, la escritura y la conversación. Es como seguir abriendo la puerta para ir a contar.  

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