En Bici sin edad

Hermoso proyecto que conecta generaciones y recuerda la importancia de los miembros de la tercera edad.

La iniciativa, que surgió en Copenhague en 2012, ha llegado a más de 40 países.

Fuente:Clarín

Se suele decir que la gente mayor es una fuente inacabable de consejos y sabiduría por su experiencia. En muchos casos, los ancianos, especialmente cuando son abuelos, se convierten en modelo y ejemplo para los más jóvenes, que aprenden de ellos creando vínculos mágicos, casi inexplicables. Y una manera de incentivar esos lazos, también lejos de un parentesco familiar, es “En Bici Sin Edad”, una iniciativa que potencia la conexión entre generaciones a través de los pedales.

El proyecto surgió en Copenhague en 2012, cuando Ole Kassow hizo volar su imaginación para transformar su generosidad en beneficio para la gente mayor. Se subió a su triciclo y decidió que en su trayecto lo acompañarían un par de ancianos. La estampa, poco vista hasta entonces, hizo fortuna y poco a poco aquella actividad que había nacido de un desinterés personal, fue creando una red cada vez más amplia.“Fue una experiencia muy sobrecogedora, tanto para él como para quienes lo pudieron disfrutar”, explica Maria Elisa Ojeda, coordinadora de la iniciativa en Barcelona, sobre aquellas primeras salidas.

Una iniciativa desarrollada en 40 países

El movimiento se fue extendiendo por las calles de los países nórdicos, pasando a América, hasta llegar a varias ciudades de España. En 2016 fue presentado al Ayuntamiento de Barcelona como proyecto de subvención y tuvo lugar la primera prueba piloto, que resultó un éxito pese a que todavía eran pocos los usuarios que podían participar. En 2017 llegaron nuevas contribuciones. Actualmente, más de 40 países disfrutan de esta entrañable actividad, en alrededor de 450 ciudades del mundo. Este año, el Ayuntamiento dispone ya de un total de cuatro triciclos en Barcelona destinados a la causa.

Afiliados a ‘Cycling Without Age’, el objetivo es dinamizar, captar, formar y mantener el voluntariado que forma parte de la iniciativa, con una filosofía basada en la generosidad y el respeto a los mayores. “Eso cambia las reglas del juego porque es gente que está dando su tiempo”, explica Maria Elisa sobre un movimiento con unas bases sólidas y un espíritu inequívoco. “Quieren compartir la aventura con gente mayor y ofrecerles la alegría de ir en bici. Moverse sobre una bicicleta es felicidad, reconectar con lugares que por falta de movilidad hace tiempo que no visitan”, relata. Volver a ver el mar pese a los problemas de movilidad ya no es una utopía para ellos, que en muchos casos han cumplido sus deseos gracias a este colectivo.

Voluntarios, mayoritariamente del sector del ciclismo, acuden a equipamientos y espacios con personas mayores, residencias y centros de día en los que hacen realidad su voluntad de entregar su tiempo a los demás. El número de usuarios que forman parte va en aumento.La previsión es que este próximo año puedan obtener nuevas subvenciones y el apoyo de otras entidades que se identifiquen con los valores de esta iniciativa. Voluntarios y personas mayores que comparten un rato a lo largo de un viaje enriquecedor para todas las partes.

‘En Bici Sin Edad’ es una forma de dar valor a ese colectivo, a veces olvidado en una sociedad atropellada por el imparable avance de las nuevas tecnologías y la frenética transformación de nuestra cotidianidad. La iniciativa es un espacio en el que recuperar la esencia de las relaciones y recordar la verdadera importancia de los miembros de la tercera edad. Aunque sea solo durante un rato y encima de un triciclo haciendo mover los pedales mientras disfrutan sintiendo cómo el viento acaricia de nuevo su piel.

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