Llega Sala Propia: primera muestra exclusiva de todas las artistas mujeres de una colección de museo nacional

Con perspectiva de género y voluntad visibilizadora, tiene como protagonista al segundo espacio que lleva el nombre de Museo Nacional de Bellas Artes del país, un hito que nos enorgullece comentar.

El 14 de diciembre se inaugura Sala Propia, la primera exposición del patrimonio de un Museo Nacional que rescate en su exhibición, exclusivamente, todas las obras de artistas mujeres que posee

Sala Propia es un gesto potente y necesario, para instalar activaciones de nuestras políticas del deseo desde otros modos y lógicas. Los datos son contundentes. En su historial, el museo registra 84 muestras, 59 de las cuales fueron antológicas de obras de una sola persona. De esas 59 personas, 45 fueron exposiciones de proyectos con autoría de biovarones y solo 14 fueron dedicadas a artistas biomujeres. De paso, las mencionamos, para también reponerlas, con indicación del año en el que tuvieron su muestra: Norah Borges (2006), Emilia Gutiérrez (2007), Margarita Paksa (2010), Graciela Sacco (2012), Marta Minujin (2012), Diana Dowek (2013), Amalia Picca (2013), Marina Papadopoulos (2014 y 2016), Ana Lía Werthein (2014), Marie Orensanz (2015), Liliana Porter (2015), Carola Zech (2016), Nicola Constantino (2017).

Sala Propia, obvia alusión al paratexto de Virginia Woolf, Un cuarto propio, es pensada en oposición a ese otro cuarto donde descansan, en muchos casos, las obras de artistas mujeres, una suerte de sueño de cuento infantil, esa área de los museos que suele nombrarse guarda o reserva, salas de custodia en las que se cumple una de las misiones tradicionales de estas instituciones llamadas a preservar bienes, es decir, conservar, en la mirada clásica.

Sala propia es desde sus comienzos un imperativo a sacarlas de allí. Fuera de Reserva, o también: Salidas del Armario, era nombres posibles para un conjunto de obras que se encienden entre sí como dispositivos de reconocimiento, afirmación y debate. Sacarlas de los rincones para darles Sala propia, en una enunciación común como acción de visibilizar.

Treinta y cuatro mujeres participan con sus trabajos y prácticas artísticas de esta exposición, que además también es la primera en su tipo que realiza el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén en sus primeros 18 años de vida, que se cumplen el 15 de diciembre, al día siguiente de la inauguración de esta exposición. Recordemos que el Museo fue abierto en el año 2000, en una sede provisoria, y desde 2004 ostenta su casa diseñada por Mario Roberto Alvarez siguiendo la tipología de los museos de arte contemporáneo.

El desglose de estos 35 nombres que pasaremos a enumerar incluye a 25 artistas de la colección y a otras 9 neuquinas que están activas en el campo, agrupadas en dos propuestas colectivas.

Las 25 artistas que conforman el núcleo de artistas mujeres de la colección del MNBA sobre un total de 414 (al último registro que se cuenta), son: Bonheur, Rosa (1822-1899); De Mareca, Petu (1977); Do Amaral, Tarsila (1886-1973); Dowek, Diana (1942); Forner, Raquel (1902-1988); Gernstein, Noemí (1908 – 1996); Grillo, Sarah (1919-2007); Gutiérrez, Emilia (1928-2003); João, María Ester (1944); Marín, Matilde (1948); Minujín, Marta (1943); Orensanz, Marie (1936); Hernández, Fernanda Nila (1969); Papadopoulos, Marina (1949), Paksa, Margarita (1936), Pica, Amalia (1978); Porter, Liliana (1941); Rublí, Mabel (1933); Sacco, Graciela (1956 -2017); Sinclair, Marcela (1968); Sorochinski, Viktoria (1979); Taquini, Graciela (1941); Torres Kosiba, Sofía (1974); Werthein, Analía (1949); Zech, Carola (1962).

Como decíamos, hay dos colectivas que participan. Se trata de 3J, integrada por Juliana García, Julia Isidori y Julieta Sacchi, que, también por primera vez, plantean cuestiones de crítica institucional con perspectiva de género hacia el interior mismo del museo. La otra colectiva es JuevesquefueLunes, integrada por Marta Carro, María Fernanda de Marco, Miriam Fascaroli, María Marta Kleine Samson, Andrea Scatena, Matilde Toschi.

La obra más antigua que presentamos es de Rosa Bonheur, pintora francesa del siglo XIX, rara avis que se especializó en animales y paisajes, de cuya obra, La Trilla, no atinamos a encontrar la fecha exacta de realización, y esta falta de datos es un hecho que sin dudas también hace a lo que queremos rescatar. Le siguen dos perlas absolutas de esta colección: Composición, 1934, de Raquel Forner y Pueblito, de Tarsila do Amaral, de 1945. Entre las tres, nuestras abuelas más fervientes, y desde allí todo un conjunto de madres e hijas que instauran linajes posibles, puntos de fuga de otras historiografías, maneras singulares de hablar de un todas y enunciarnos colectivamente. También, visibilizar estas prácticas en un conjunto permite construir otras modelizaciones para la representación del mundo, de la intimidad, de lo público, del poder, del amor y de lo autobiográfico.

El espacio expositivo tendrá dos grandes núcleos. Por un lado, la generosa sala temporaria del MNBA, que se extiende junto a la sala permanente, donde se ubicará la mayor parte de las obras. Por otro lado, el parque del museo, donde están emplazadas una de las obras de Marie Orensanz, Libertad, y la mesa provenzal de Petu de Mareca, que junto con la videoinstalación de Sofía Torres Kosiba son las dos últimas obras en ingresar al patrimonio, y los baños públicos del edificio que tendrán una intervención especial de la colectiva Juevesquefuelunes.

Una rareza de esta muestra, es que incluirá una obra a préstamo para esta exposición. Se trata de un díptico de Derbecq, Germaine (1899 – 1973), de colección particular, que busca también rescatar el lugar de avanzada de esta artista, coleccionista, galerista y proactiva mujer de las artes de la década del 60.

Además, acompañan la movida toda una serie de activaciones, entre las que se cuentan incluir el proyecto Miradas desde el mundo real, un ciclo de películas de documentalistas mujeres, programado y producido por Alejandra Portela. Las directoras elegidas son Dora García, Carmen Guarini, Franca González, Paula Pellejero. Todas las funciones son en el auditorio que posee el MNBA de la capital neuquina.

Solo queda agregar que esta exposición en el MNBA Neuquén es realizada gracias al apoyo y la visión de su directora, Ivana Quiroga, y al equipo de gestión de este Museo con quienes hemos trabajado conjuntamente, integrado por mujeres de amplio vuelo y firme voluntad de trabajo. Ellas son, además de Ivana, Patricia del Río, Natalia Michelini, Andrea Scatena, Giselle Calamita y Noelia González, sin las cuales pensarnos activas, creativas e insertas en un proceso de construcción de otros posibles no hubiera sido siquiera imaginado. A todas nosotras, mi mayor agradecimiento, sororidad y orgullo.

Sala Propia. Obras de artistas mujeres en la colección del MNBA Neuquén.
Curaduría Kekena Corvalán.
Inauguración: 14 de diciembre, 19 hs.
Hasta marzo de 2019. 
Calle Mitre y Santa Cruz, Parque Central, Neuquén Capital.
Neuquén – CP 8300. Patagonia Argentina.

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