¿Qué es un Album Ilustrado?

El álbum ilustrado es uno de los medios ideales para la transmisión de historias con contenido gráfico que se ha ganado un puesto relevante en la cultura popular contemporánea gracias a sus originales características.

El libro-álbum, como también se le conoce, es un género por si mismo. Aunque su público destacado es el infantil, son libros que pueden ser degustados por casi cualquier tipo de lector.

Las imágenes también se leen. De hecho, aprendemos a leer gráficos antes que textos. Aún más… ¿Qué son las palabras si no una abstracción de las ilustraciones primigenias de nuestros antepasados?

Las características de un álbum ilustrado son tantas y diferentes como obras publicadas. No obstante, hay particularidades comunes y/o repetidas que sirven de patrón y excusa para romper dichas reglas.

Actualmente, en un álbum ilustrado se relaciona una ilustración y un texto de forma independiente, paralela o complementaria articulándose en una doble página. Estas funciones añaden coherencia a la obra en favor de expresar el concepto narrativo tal como su propio universo y código ha generado.

Pero la obra no tiene porque tener texto para que la narrativa gráfica cumpla su función. Ahí el poder de la ilustración, el de su carácter comunicador antes que preciosista y virtuoso. Y es que el principal valedor de todo álbum ilustrado, es la historia por encima de todo. Luego vendrán otros factores importantes, como la técnica, la tipografía, el formato, el color… Pero en un segundo plano.

Encuadernados habitualmente en cartoné (tapa dura), suelen tener 32 páginas y, la mayoría de casos, a todo color. El formato rectangular o cuadrado son los más comunes y los tamaños varían mucho. Aunque para los pequeños de la casa, no deben ser demasiado grandes por su comodidad.

La maquetación de este tipo de obras es algo muy tenido en cuenta ya que forma parte de la composición narrativa. En los álbumes, se juega con los tamaños, las negritas, las cajas, las diagonales… Para que todo en la obra respire el mismo ambiente. Ya sea una historia calmada o muy loca.

Hoy en día, la pluralidad de temáticas hacen que podamos encontrar álbumes de todo tipo: desde temas simples y recurrentes en la vida de los niños (familia, escuela, amigos…) hasta conceptos más complejos por ejemplo, la muerte .

En cualquier caso, la comunicación tanto en texto como en imagen, debe ser clara por encima de todo. Y más si hablamos de niños pre-lectores y primeros lectores. En estos casos, un buen álbum, tiene en cuenta las etapas cognitivas del público al que va dirigido para que imagen y texto, se adecúen a la edad aproximada del lector.

Por eso, es muy importante distinguir lo que es un libro ilustrado, donde el texto es protagonista y la ilustración son un complemento; del álbum ilustrado, que basa su fuerza en la imagen teniendo al texto como un aliado con el que compartir la carga. Y es que el target para un libro ilustrado, se acerca más al adolescente que al niño. Mientras que el álbum amplía el margen para ser un producto disfrutado por casi todo lector y amante del género.

En definitiva el álbum ilustrado es un clásico de la cultura y aunque su lenguaje no ha evolucionado demasiado desde su nacimiento, la era digital ya está revolucionando tanto las técnicas, como el propio medio.

Y es que los clásicos nunca mueren, como mucho, se reinventan.

Acá algunas recomendaciones:

Todo lo que sé del miedo de Jaume Copons y Pep Montserrat – Editorial Combel

Con un formato muy atractivo e ilustrado con mucho humo, el protagonista de este libro comienza contándonos que hay muchas cosas que le dan miedo. Bueno, quizá no son tantas, veremos que son bastante normales ¡y no sólo en niños!

Estamos aquí. Notas para vivir en el planeta Tierra  de Oliver Jeffers – Andana Editorial

Para mi es una lectura tremendamente emotiva. Me cuesta pasar sus páginas y leer su texto sin emocionarme hasta las lágrimas. El autor, como yo, entiende que su hijo es especial para su familia pero uno más en este inmenso universo y, desde el desconcierto que nos genera este mundo loco, intenta darle unas pistas acerca de lo que se va a encontrar.

El juego de DimeDigo de  Susanna Isern y Leire Salaberría –
Editorial Tierra de Mu

Es un auténtico libro-juego para toda la familia pero que, además, tiene una propuesta muy interesante: que confiemos los unos en los otros y que seamos capaces de abrirnos y confiar nuestros sentimientos, nuestros pensamientos e inquietudes.


El muro en mitad del libro de Jon Agee – La Casita Roja Ediciones  

El libro está narrado por un diminuto protagonista, un caballero andante realmente adorable y, sobre todo, realmente ingenuo. De su mano vamos a conocer que él se encuentra en el lado «seguro» del libro, que está separado del lado «peligroso» por un muro de ladrillo, cosa que le alegra mucho porque así se siente protegido.

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