Por qué me gustó tanto el documental de Beastie Boys

Todas las semanas, desde un pequeño rincón de Córdoba, el inquieto Don Manuk musicaliza una hora de RadioPandemia.net y acompaña cada velada con un texto. Este dio pie para una lista llamada “Sabrosa”, donde repasó la influencia de los Beastie Boys en su vida a partir del estreno del documental Beastie Boys Story.

De primera mano: Don Manuk entrega una reflexión sobre el paso del tiempo, la estética y el legado de la banda formada en Brooklyn. En este eclecticismo, va adjunta su playlist para acompañar la mirada.

¿Estamos de acuerdo que casi muchos de los que vimos en días atrás el excelente y original documental de estos tres pequeños secuaces gritones y eléctricos nos quedamos sorprendidos y felices por todo eso que vimos? En Beastie Boys Story, dos de ellos se paran frente al público en un teatro de grandes dimensiones y comienzan a contar desde ese principio, adolescente, irresponsable e inesperado, cómo tres o cuatro amigos iniciaron una banda de rock jugando… como todos, como casi todas las historias de bandas de rock. 

Resumo para que ustedes decidan: el rap y la discográfica que manejaban el asunto en Nueva York y zonas de influencia le dan el empujón inicial junto a Rick Rubin y editan ese primer e inolvidable Licensed To Ill (1986), disco donde se reían de las suciedades de los adolescentes norteamericanos de esa época y que se terminará transformando en una parodia de sí mismos. Chicos muy jóvenes ganando mucho dinero, sin frenos y con ganas de romperlo todo. ¿Rompieron todo? Sí, lo hicieron, pero también se rompieron ellos…

¿Nos sorprendió el formato del biopic, tipo stand up? ¿Así se llama? Sepan corregirme, por favor. Esperábamos un documental con una voz en off e imágenes de época que nos hiciesen llorar hasta no poder más, recordando esos sonidos que inventaron, sus ropas, estéticas de época, ¿de épocas pasadas? Sí, pasadas. Donde no había nada encontraron esas distorsiones y esos bajos súper deformados que todos necesitábamos. Alguien que conozca más de efectos y grabación me podrá corregir en esta descripción del sonido que demostraron dominar al máximo en sus discos. Como también la utilización de samples –pequeñas muestras o pedacitos de canciones que hacen a una canción nueva que se realizada desde un aparato llamado sampler– a partir de su segundo álbum, Paul Boutique´s (1989), ese incomprendido para su tiempo pero como bien se dice por ahí, uno de los álbumes más influyentes de su discografía.

Los contemporáneos a la salida de Ill Comunication (1994) y su posterior confirmación de belleza con Hello Nasty (1998), desde que vimos estas imágenes, estamos casi satisfechos, ¿no? ¿Necesitábamos saber más de los Beastie? Particularmente, necesito de esta ampliación del campo de acción de los músicos. A veces es peligroso porque nos topamos con historias que no queremos ver de nuestros ídolos adolescentes. No obstante, en este caso estas imágenes o anécdotas están bien sostenidas en un mea culpa comprensible: estamos frente a la acumulación de ciertos poderes peligrosos en el cuerpo de chicos exitosos.

La despedidas son feas para todos, aunque a todos nos suceden. Hablo de despedidas de una adolescencia acompañada de sonidos frescos y de poder ver, en ese instante en que todos ya estamos más grandes, la historia de seres comunes pero curiosos, donde un carpintero resultó ser un tecladista genial y tres geniecillos nos dieron una lección estética inolvidable. En Beastie Boys Story por suerte hay mucho material de archivo. Como la anécdota de cuando arriban a Los Ángeles y se pasan dos años ensayando dentro de una sala, aprendiendo a tocar sus instrumentos pero donde se ven imposibilitados de hacer una canción. ¿Buscando una voz propia? 

Vuelvo. Veo a dos Beastie Boys en un escenario de un teatro muy de esta época, vestidos cual charlas Ted y caminando de aquí para allá como buenos Beastie, contándonos de una manera guionada aunque muy feliz la historia de esa banda que nos gustó tanto. Hay sorpresas en la tele. Hay gente que quiere compartir historias que sí valen la pena.

Brindo por ellos y por nosotros también. Porque nos ponemos de alguna manera nostálgicos pero seguimos sosteniendo un discurso que si bien en su tiempo fue novedoso, el paso del mismo nos da la pauta de que esa novedad y sus experimentos musicales no se oxidarán jamás. Sí, sonarán, de alguna manera, en generaciones posteriores de forma solapada o expuesta, como un sampler, como muestra de un tiempo, como un pedacito de pasado.

En exclusiva y como si fuera poco aquí se puede escuchar la lista de “Sabrosa” https://www.mixcloud.com/donmanuk/sabrossa/


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