Entendiendo que la Educación es una herramienta insustituible para el desarrollo de una nación, y que justamente la crisis educativa que ha atravesado nuestro país en los últimos años es en gran medida causal de los altos índices de falta de escolaridad de la actualidad, de ninguna manera podemos dejar de incluir a la Educación como tema prioritario en las discusiones de los partidos políticos y del propio gobierno nacional.
En este sentido, desde la FUA manifestamos nuestra satisfacción ante las declaraciones del nuevo Ministro de Educación, Sileoni, acerca de la necesidad y premura por sancionar una nueva LES y rediscutir la Ley de Financiamiento Educativo, pero destacando la imperiosa necesidad de que éstas leyes sean fruto del consenso de todos los actores que conforman el sistema educativo y el arco político del Congreso de la Nación. En la última reunión, la junta ejecutiva de FUA resolvió abocarse a la construcción de un documento consensuado entre las fuerzas políticas que la integran que contenga los lineamientos generales que la misma planteara tanto al Ministerio como a los legisladores.
En contrapartida, desde la Comisión de Educación de Diputados, parece que la prisa por quedarse con los lauros de quien discuta o confeccione la nueva ley, es una premisa fundamental. Y si bien en su momento ratificamos el fuerte trabajo que en ésta materia desde esa Comisión se llevó a cabo, hoy por hoy vemos con profunda preocupación el resultado, incluso hasta el desarrollo de las discusiones mismas que en materia de Educación Superior se vienen desarrollando.
Después de la aprobación en Comisión por parte del oficialismo de la creación de las Universidades del Oeste (Merlo) , Avellaneda, Villa Mercedes [éstas 3 con media sanción del Senado] y de Moreno en Junio del corriente, pese a que sólo la del Oeste contara con los estudios de factibilidad pertinentes y el visto positivo del CIN (que si bien no es vinculante, claro, se sobreentiende la responsabilidad del cuerpo y la idiosincrasia en la materia); la semana inmediata pasada asistimos a una nueva y desconcertante decisión de ésta misma Comisión.
Se aprobó la creación de 4 nuevas Universidades más en el conurbano de la provincia de Buenos Aires. Por supuesto, ninguna de ellas cuenta con los estudios de factibilidad, e incluso, algunas ni siquiera con el proyecto de desarrollo que la ley vigente exige para tal fin. Cabe mencionar además, que tampoco cuentan con el visto positivo del CIN.
Lo más preocupante es oír a los legisladores de la Nación vertiendo argumentos del estilo: “no importan los edificios, mientras haya docentes y alumnos”, o discutir por que proyecto se trata primero o segundo en términos de cuantas hojas tiene el proyecto de determinado intendente o diputado, o cuánto lleva éste esperando “su” Universidad. O que la necesidad de crear una universidad pasa por los jóvenes tienen que trasladarse 45 0 50km para llegar a la mas próxima. Y aquí es donde debemos entender que el problema no pasa por cuan cerca o lejos este una universidad, sino de cuan importante es que el sistema se articule y funcione como tal. En peores condiciones se encuentras muchas provincias y ciudades del resto del país, en las que la sede universitaria se encuentra a distancias mucho mayores.
Por otro lado, cuando hablamos de un sistema educativo federal, debemos tener en cuenta, a la hora de “atender las necesidades” que en la provincia de Buenos Aires se cuenta con 14 Universidades Publicas, y el número de Instituciones de Educación Superior asciende a 50 cuando contemplamos los Institutos Universitarios (públicos) y las Instituciones Privadas. Entonces, esas “urgencias” que argumentan en la mayoría de las ocasiones desde los diputados oficialistas para defender “sus” universidades, son un tanto ficticias… ¿o realmente creemos que las soluciones inmediatas a la pobreza estructural y las fallas educativas de una región, vienen de la mano de la creación de una universidad? Claro que la educación es indiscutiblemente una herramienta de progreso y fundamental para paliar la pobreza, pero entendamos, que un joven que no come, o que para subsistir debe recurrir a las calles, no va a encontrar soluciones a sus problemas porque en lugar de tener que hacer 50km para llegar a la universidad, esta se encuentre a 10, 20 o 40 cuadras.
Y mucho peor aun, es la falta de responsabilidad, de crear Universidades sin presupuesto asignado, que luego terminan teniéndolo por una redistribución del ya existente que termina desgranando el presupuesto del sistema en su conjunto, generando mayores problemas al mismo.
Definitivamente, es necesario que en el Congreso de la Nación se empiecen a discutir los temas de fondo, que hacen al futuro del sistema educativo en su conjunto.
Es imperioso proyectar un sistema federal de educación superior atendiendo a las necesidades regionales pero sin perder de vista que las desigualdades entre las diferentes regiones del país deben subsanarse, no acrecentarse; que debe planificarse estratégicamente la oferta en materia de Educación superior, atendiendo a la calidad y a la excelencia académica, vinculándola al medio y a la sociedad. Legislar la coyuntura no es otra cosa que poner parches a un problema que no es de hoy, sino que viene profundizándose en las últimas décadas, que demanda análisis profundos, responsables y sobretodo, acciones coherentes y determinantes. Y crear una universidad porque es el capricho de un intendente o diputado al que se le debe un favor político, muy lejos esta de ello.
Nuestra premisa es discutir y consensuar una nueva Ley de Educación Superior que plasme los principios de la Universidad Reformista y brinde las herramientas para constituir un verdadero sistema de Educación Superior articulado y Federal, que aporte al desarrollo de una Nación mas justa e igualitaria.
Transformaciones positivas
En semanas pasadas se aprobó el proyecto de ley que extiende a los docentes universitarios el régimen jubilatorio especial del 82% móvil.
Desde la Federación Universitaria Argentina entendemos que este es un paso más que importante, y sin duda alguna una reivindicación de los derechos de los docentes universitarios que hace años venia siendo tema central en las negociaciones de los gremios docentes con el gobierno nacional. Celebramos esta decisión de la Cámara y auguramos una igual respuesta de la Cámara de Senadores de la Nación en su pronto tratamiento.
El nuevo sistema beneficiara a unos 140.000 docentes universitarios con dedicación simple, semiexclusiva y exclusiva sin investigación.
Entre otras cosas, pemite jubilarse a las mujeres con 60 años y hombres con 65 años que reúnan 25 años de servicios, de los cuales 10 como mínimo, continuos o discontinuos, deben ser al frente de alumnos. Y tienen derecho al 82% del sueldo del cargo o sumatoria de cargos y dedicaciones desempeñado al cese durante un período mínimo de 60 meses.
Un proyecto similar se esta impulsando para los trabajadores no docentes de las UUNN, entendemos que esta reivindicación es sumamente necesaria y debe ser una prioridad su concreción en lo inmediato.
Pablo Domenichini | Presidente
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