Apuntes hacia una identidad económica nacional

¿Cuál será el verdadero impacto de esta pandemia en la economía de los países latinoamericanos? ¿Cómo afectará a la Argentina? Sobre estos interrogantes giran las discusiones hoy. Alejandro de Guevara (*) entrega algunas reflexiones sobre la importancia de fortalecer una identidad económica nacional.

Esta pademia trae consigo desafíos en todos los niveles, desde la capacidad de respuesta de los sistemas de salud y el involucramiento social para acompañar las disposiciones, hasta el alcance de las estrategias para proteger a los más vulnerables y para mitigar los efectos en la economía.  Alejandro de Guevara plantea el camino hacia una identidad económica nacional.

En estos tiempos tan alocados, con sobredosis de datos.  Y me detengo aquí, lo primero que les quiero transmitir es la diferencia de conceptos que al oído parecen sólo palabras.  Dato es un hecho cierto o un suceso contingente que se encuentra medido.  Ejemplo de ello: “llueve”.  Ahora información es ese dato cargado con una significación de importancia que me permite obtener grados de libertad de decisión econosocial.  Tomando el ejemplo “llueve, … sobre mi cabeza”.

Por tanto, cada vez que escuchamos una noticia debemos proceder a oírla, y más luego analizarla para ver su implicancia.  Y de ahí convertir el dato en información o simplemente desecharlo.

Hoy día la globalización lleva a la eliminación de las fronteras nacionales no convencionales.  Las corporaciones produciendo en distintos países, no respondiendo globalmente sobre un territorio determinado.  Esto es parte de sistema capitalista que rige las relaciones económicas de este mundo en este contexto.

Entonces, qué entiendo por identidad.  Aquella significación que nos diferencia de todos y cada uno de nosotros.  Avanzando un poco, la economía es aquella ciencia que se dedica al estudio de la administración de los recursos escasos de la sociedad.  Y por último, la idea de nacional; todas esas características y comportamientos comunes en una sociedad determinada, cargada con su legado e historia.

Con esta intro ingresaré en el tema del cuál me propuse hablar IDENTIDAD ECONÓMICA NACIONAL.  Ese conjunto de regulaciones que administran los recursos escasos, tomando en consideración la cultura, historia, rasgos poblacionales y aquellas características intrínsecas del territorio argentino.  Nuestra identidad argentina tiene la cualidad de la independencia; aún cuando se piensa en la economía.  Hoy día es común recibir de distintos medios audiovisuales toda una discusión sobre ingresos, Estado, carga impositiva, deuda, etc.  Parte de ello se encuentra impulsado por las entidades que arriba describí  que no responden a un territorio determinado.  Esos para mi, mal llamados grupos de inversión.  El por qué de mal llamados, aquí entre en pugna el concepto de inversión.  No tiene la misma acepción la inversión de una persona, como de un grupo empresario, ni menos de Estado.  Voy a centrarme en la idea de inversión de Estado. 

Este concepto es la colocación de un capital determinado para obtener un recursos duradero en el tiempo para el mejoramiento de la mayor porción poblacional.  Es entonces que la mirada de un grupo empresario que viene a depositar dinero con el sólo hecho de recibir más dinero al vencimiento, no lo consideraré bajo la órbita de la acepción de la palabra inversión.  Más aún, ahora ya desde el punto de vista de Estado, si ese capital recibido no se traduce en un objetivo específico duradero y de crecimiento; tampoco es una consecución de fondos genuinos.

El ingreso genuino del Estado se obtiene a través de la recaudación de tasas, impuestos y contribuciones (y sus diversos regímenes).  Bien, sentado en ello, la mayor parte de la presión fiscal la tiene (o sufre por el momento del pago) el usuario o llamado consumidor final; este es el IVA (impuesto al valor agregado a cada actividad de la cadena de producción o servicios hasta el producto/serv final.  La tasa mayoritaria 21%).  Luego de explicado entonces pasemos a la real carga impositiva de los otros partícipes de la economía, las organizaciones y empresas.  Cuál es esa presión de la que tanto se habla: contribuciones patronales (16), obra social (6), ingresos brutos (3,5 tasa general), municipal (5/1000 promedio) e imp a las Ganancias (que se da sobre el resultante de ingresos menos todos los gastos, incluida también la presión arriba mencionada).  Luego aparecen algunos sectores particulares que al operar en mercados internacionales tienen otro régimen de tributación, ej. Retenciones.  Bien, las contribuciones pasan a financiar, junto al aporte de los trabajadores y autónomos; la seguridad social en la Nación (jubilaciones, AUH, PAMI, apoyo productivo, contención social y demás).

Los ingresos brutos  son la fuente de ingresos principal del estado provincial, y de ahí su utilización en salud, seguridad, educación y contención social entre los primeros.  Pasa lo mismo con las tasas municipales, pero a nivel tercero de estado, las intendencias (primera infancia, salud, iluminación y limpieza, como ejemplos).  En esta época de pandemias y enfermedades tenemos que tener claro la importancia del ingreso de los impuestos para luego obtener la retribución de seguridad, salud y educación; entre los más prioritarios.  Parte de la contribución patronal, así como el aporte del trabajador y autónomo; deriva en una financiación de un subsistema de salud privado (las Obras Sociales).  Éste a su vez permite que el Estado recupere parte del dinero que financia el sistema público de salud.  Debemos tener una conciencia de pueblo que la salud No Arancelada es un gran beneficio que no tiene todo el globo.

Volviendo al concepto de identidad, no podemos darnos el lujo y derecho que viéndonos desde fuera nos quieran inducir a cambiar nuestra matriz de gastos sociales.  Todas las sociedades son distintas por los temas arriba descriptos entre otros, por tanto lo que funciona en una región casi que no funcionará de igual manera (o resultado esperado) en otra.  Yendo a la teoría económica, no es la misma incidencia en el gasto social quiénes se acercan a las ideas keynesianas como aquellos que albergan el libre mercado (teórico, hago la aclaración, el real no existe) de Smith.  Si observamos el sistema previsional social argentino veremos que es más cercano a las ideas del Estado Benefactor impulsado por Keynes. 

El Estado impone tributos y luego redistribuye a un sistema público de salud con acceso libre, como también una contención en adultos mayores (prestación única por vejez) y sectores vulnerables (AUH).  Subsidios al transporte y energía son también caracteres de ese Estado.  Entonces, cuando oigo y leo, la Argentina gasta mucho de su PBI (ingresos para decirlo simple) en la estructura del Estado; es falso.  ¿Por qué? Es simple si quitamos el ítem de jubilaciones, AUH y salud veremos que la expresión es bastante más que menor.  Si el Estado no financia ellos, entonces lógico podría reducirse la presión sobre los empleadores (vía contribuciones); pero ¿qué pasaría? ¿dejamos a cada ciudadano a su libre destino de consecución de fondos?.  Cada jubilado, pensionado, hoy día fue un trabajador que aportó parte de su salario o su cuota autónoma durante su actividad laboral anterior para generar un ahorro administrado por el Estado.  Aquí el problema fue las ideas y vueltas del destino de aplicación de esos aportes (ej. AFJP).  Si el Estado no está aquí con su “mano invisible”, cómo cada ciudadano podría generarse un ahorro futuro cuando no existe esa conciencia como sociedad ni más aún hay falencia en educación financiera.

El gobierno como representante del pueblo y el Estado no puede permitirse realizar un cambio estructural en la matriz de prioridades econfinancieras sin antes sentar las bases educativas y productivas para que la sociedad incorpore.  Con esto quiero expresar por ejemplo la toma de deuda con plazos cortos de repago en moneda extranjera, sin generar las opciones para que el rubro exportaciones crezca geométricamente superior.  Hoy día el dilema de la imposibilidad de pagos de esos vencimientos sin descuidar la matriz de contención social.  Aquí nos quieren convencer de que el pueblo debe “realizar un gran sacrificio” (textual de un grupo de bonistas inversores), buscan que cambiemos la identidad. 

El gran problema es que la deuda tomada es en moneda dólar cuando Argentina no la emite y depende de las relaciones comerciales (bases productivas arriba mencionadas por ej).  Me tomo el atrevimiento de mencionar, que aún usando todas las reservas reales del BCRA (neto de los papeles de préstamo), no cubriría el total de deuda.  Entonces, ¿a qué sacrificio se refieren?  Vienen por propiedad en parte del territorio soberano; algo que no podemos permitir para el futuro de nuestras generaciones.

Y volviendo a la economía interna, también se está hablando de una ayuda adicional implementada a través de una imposición extraordinaria a las grandes fortunas.  Ese cálculo realizado me da que obligaría al 0.08% de la población a pagar un porcentual de 1 a 5% del patrimonio.  Esta tributación sería para aquellas fortunas por encima de 200.000.000.  Pero vamos más allá, ya que una línea periodística y de pensadores económicos dice que estas regulaciones desalientan la inversión productiva y de creación de empleo.  Bueno, es una cuestión de análisis de los Balances de cada organización. 

El resultado final, sobre lo que luego indica cómo se pudo incrementar el patrimonio; tiene 3 previos.  Resultado Operativo, es aquél que se obtiene por la operatoria normal y habitual.  Resultado Financiero, aquel obtenido por la diferencia entre las colocaciones de dinero y los intereses de préstamos pagos.  Resultado extraordinario, se da por situaciones no habituales y de excepción.  Aquí es dónde quiero hacer foco, veamos ejemplos de fabricantes de aceros y agroexportadores.  Dos de aquellos que con cierta lógica individualista se oponen a un impuestos extra. 

En ese supuesto, lo primero que debemos observar es cómo se llegó al resultado anual de cada organización.  Comparar el resultado operativo del año anterior contra el de este último período; y lo mismo para los resultados financieros.  Por ejemplo en moneda pesos, del 2018 a la actualidad tuvieron una ganancia de 250% sólo en el tipo de cambio (dólar de 18 a 66 pesos x unidad).  Si a esto le descontamos el nivel de salarios con aumento promedio 2018-2019 en 42% por año; aún así la ganancia financiera está por encima de 170%.  Sobre este tipo de rentabilidades es que deben contribuir excepcionalmente.

A ninguno de nosotros nos gusta perder dinero, sin embargo hay que entender la situación y tomar empatía.  Si al país se recupera, la macroeconómica nos dejará mejores bases para el progreso de la organización.

(*) Alejandro es Contador Público Ncional (UBA), capacitador de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y columinsta de CiudadSi desde el 2019.


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