¿Por qué debo leerle a mi bebé?

Los niños a los cuales se les lee durante los primeros años de vida tienen más posibilidades de aprender a leer en el momento adecuado.

Escuchar palabras ayuda a formar una gran red de palabras en el cerebro del bebé. Al llegar a los dos años, los niños cuyos padres les hablan o leen con frecuencia saben más palabras que los niños a los cuales no se les ha leído. Por María Orozco de Ciudad Activa

Es posible que te preguntes cuáles son los beneficios de leerle a un bebé. El bebé no entenderá todo lo que vos haces, ni tampoco por qué lo haces.

Pero leer en voz alta a tu hijo es una actividad compartida maravillosa que puede continuar durante años, y es un estímulo importante.

Leer en voz alta:

  • le enseña al bebé a comunicarse
  • introduce conceptos como los números, las letras, los colores y las formas de una manera divertida
  • desarrolla aptitudes de audición, memoria y vocabulario
  • les da a los bebés información sobre el mundo que los rodea

Aunque parezca mentira, para cuando los bebés cumplen el primer año de vida ya han aprendido todos los sonidos necesarios para hablar su idioma nativo. Cuantas más historias le leas al bebé, más expuesto estará a más palabras y mayor facilidad tendrá para hablar.

Cuando leés, tu hijo escucha cómo utilizás diferentes emociones y sonidos para expresarte, lo cual fomenta el desarrollo emocional y social del niño. La lectura también invita a tu hijo a mirar, señalar, tocar y responder preguntas; lo cual promueve el desarrollo social y las aptitudes de razonamiento. Y tu bebé mejora las aptitudes del idioma imitando sonidos, reconociendo dibujos y aprendiendo palabras.

Pero la razón más importante para leerle en voz alta a tu hijo es establecer una conexión entre las cosas que tu bebé más quiere: tu voz (y estar cerca tuyo) y los libros. Pasar tiempo leyéndole a tu bebé demuestra que la lectura es una aptitud que vale la pena aprender. Y si a los bebés y los niños se les lee con alegría, entusiasmo y creando un vínculo especial, comienzan a asociar los libros con la felicidad y se comienza a crear un amor por la lectura.

Diferentes edades, diferentes etapas

Es posible que los bebés más pequeños no entiendan el significado de los dibujos de un libro, pero se pueden concentrar en ellos, especialmente en las caras, los colores brillantes y los esquemas contrastantes. Es posible entretener o calmar a un bebé cantando canciones de cuna.

Entre los 4 y los 6 meses, es posible que tu bebé muestre más interés en los libros. El bebé tratará de agarrar el libro con sus manos pero también lo querrá morder, chupar y tirar. Elegí libros de plástico o de tela que tengan colores vivos y texto repetido o que rime.

Entre los 6 y los 12 meses, tu niño comienza a entender que los dibujos representan objetos reales, y es muy probable que demuestre preferencias por ciertos dibujos, páginas o hasta historias. El bebé reaccionará mientras vos leés, tratando de agarrar el libro y emitiendo sonidos; y al cumplir los 12 meses será capaz de voltear las hojas (con tu ayuda), señalar objetos en la página y repetir tus sonidos.

Cuándo y cómo leer

Lo bueno de leer en voz alta es que no se necesita una aptitud especial o un dispositivo especial; simplemente vos y unos libros. Leé unos pocos minutos por vez pero leé con frecuencia. No te preocupes de leer libros enteros; concentrate en las páginas que tanto vos como tu bebé disfrutan.

Tratá de reservar un momento del día para leer; quizás antes de la siesta o la hora de dormir. Esto no sólo te permitirá mimar a tu hijo antes de la hora de dormir sino que también hará más fácil tu vida estableciendo una rutina. Esto ayudará a calmar a tu bebé y a establecer expectativas cuando llegue la hora de ir a dormir.

También es bueno leer en otros momentos del día. Elegí momentos cuando el bebé está seco, alimentado y atento. Los libros también son una buena opción cuando estás en algún lugar esperando. Por lo tanto, es una buena idea llevar unos libros en el bolso de los pañales, que podrás usar cuando tengas que esperar en el consultorio del médico o en la cola del supermercado.

A continuación te doy otros tips de lectura:

  • Mimar a tu hijo mientras leés, ayuda a que tu bebé se sienta seguro, abrigado y conectado con vos.
  • Leé de una manera expresiva variando el tono de tu voz según sea adecuado o utilizando diferentes voces con cada personaje de la historia.
  • No te preocupes si no seguís el texto de la historia al pie de la letra. Detenete de vez en cuando, hace preguntas o comentarios sobre el texto o los dibujos. («¿Dónde está el gatito? ¡Ahí está! ¡Qué lindo gatito negro!») Es posible que tu hijo todavía no sea capaz de responder, pero esto establece las bases para que más tarde lo pueda hacer.
  • Cantá canciones de cuna, emití sonidos graciosos de animales o hace rebotar a tu hijo en tu falda; cualquier cosa que muestre que la lectura es algo divertido.
  • A los bebés les encanta (y aprenden de esto) la repetición. Por lo tanto, no te preocupes si leés el mismo libro una y otra vez. Cuando lo hagas, poné el mismo énfasis cada vez, de la misma manera que lo harías con una canción conocida.
  • A medida que tu bebé crece, alentá a tu hijo a tocar el libro o a agarrar los libros que sean de plástico, tela o cartón. No alientes a tu hijo a ponerse el libro en la boca para morderlo, pero al hacer esto tu hijo está aprendiendo algo sobre ellos: qué gusto tienen y cómo se sienten al tacto y ¡descubrir que no son comestibles!

Lo que debe leer

Los libros para los bebés deben ser simples, repetitivos y tener dibujos que sean claros. Durante los primeros meses de vida, a tu hijo sólo le gusta escuchar tu voz; por lo tanto, podés leer prácticamente cualquier cosa, especialmente libros que hagan cantar al niño o con texto que rime. A medida que tu bebé se muestre más interesado en mirar las cosas que lo rodean, elegí libros que tengan dibujos simples con fondos sólidos.

Una vez que el bebé comienza a agarrar objetos, podés leer libros de plástico o de tela que contengan caras, colores brillantes y formas. Cuando tu bebé comience a responder al contenido de los libros, agregá libros con hojas de cartón grueso con dibujos de bebés o con objetos conocidos, como juguetes. Cuando tu bebé comience a hacer cosas como sentarse solo en la bañera o comer ciertos alimentos con las manos, buscá historias simples acerca de la rutina diaria, como la hora de bañarse o la hora de ir a dormir. Cuando tu hijo comience a hablar, elegí libros que inviten a los bebés a repetir palabras o frases simples.

Los libros con espejos y diferentes texturas (material arrugado, suave, rasposo) son opciones excelentes para esta edad. También lo son los libros que se pueden mantener abiertos solos o los libros con partes que se despliegan. Los libros con hojas de cartón hacen que dar vuelta las páginas sea fácil y los libros de plástico o tela pueden llevarse a todos lados incluso a la bañera. A todos los bebés, cualquiera sea su edad, les encantan los álbumes de fotos con fotos de gente que conocen o aman. ¡Y todos los bebés deben tener una colección de canciones de cuna!

Una de las mejores maneras de asegurarse de que tu pequeño se convertirá en un amante de la lectura es tener libros por toda la casa. Cuando tu bebé sea capaz de gatear hacia una canasta con juguetes para tomar uno, asegúrate de agregar unos libros junto a los juguetes.

Además de los libros que ya tiene, aprovechá los que podés sacar de la biblioteca. Muchas bibliotecas también tienen un programa de cuentos infantiles para bebés. Y no te olvides de sacar un libro para vos. Leer por placer es otra manera de ser un modelo de lectura para tu bebé.

Recomiendo los libros de Editorial El Gato de Hojalata para bebés, que reúnen todas las características que mencioné antes ideales para criar futuros amantes de los libros.

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