Bajo el mando del nuevo presidente de la Fundación Ford, los puntos de interés cambiaron. Ahora, se enfocan en los lugares donde la exclusión social y política sea más notable. Así todo, no dejan de lado a proyectos que apunten al desarrollo local en el Cono Sur.
“Dado que hoy el trabajo de la oficina regional de Santiago de Chile se enfoca en aquellos lugares donde los niveles de exclusión política y social son más amplios, es posible que haya un corrimiento del apoyo concedido al Cono Sur a la Región Andina -dijo Martín Abregú, representante de la oficina para la Región Andina y el Cono Sur de la Fundación Ford- De todas maneras esto no implica dejar de trabajar en el Cono Sur, vamos a continuar apoyando países como la Argentina”, agregó en el marco de un desayuno de trabajo realizado por la RACI en la Universidad de Palermo.
La Fundación Ford es considerada una de las organizaciones donantes que más invierte en América Latina. Creada en 1936, hoy cuenta con 12 oficinas internacionales, siendo la de Santiago de Chile la que cubre las acciones realizadas en la Región Andina y el Cono Sur. En este sentido, Martín Abregú se refirió a los cambios producidos a partir de la llegada del nuevo presidente a la Fundación, a los focos temáticos de la oficina regional de Santiago de Chile y opinó acerca de cómo la sociedad civil argentina puede colaborar para mejorar los mecanismos de cooperación internacional.
En enero de 2008 la Fundación Ford ha seleccionado a su 9º presidente, ¿de qué manera afecta este cambio en el trabajo de la organización?
A partir del nuevo liderazgo, la Fundación Ford trabaja específicamente en dos focos de interés: por un lado, en la necesidad de renovar su compromiso como una fuente de recursos para los sectores más marginados de la población; y por el otro, en centralizar sus esfuerzos para obtener un impacto mayor en su trabajo. El primer punto no implica que la Fundación comience a trabajar en forma asistencial o directa con los grupos, sino que lo que busca es medir su impacto a través de los resultados que se logren dentro de ese universo de población objetivo. Es decir, se trata de lograr cambios en la vida cotidiana de las personas que hoy están más comprometidas en sus necesidades. Por su parte, el segundo foco está relacionado con la estrategia de la Fundación Ford para aumentar su incidencia. Se trata de contar con distintos niveles de focalización temática, geográfica, a nivel población objetivo, entre otros, que permitan que a través de la identificación de áreas prioritarias de trabajo se logre un cambio sistémico.
¿De qué manera repercute en la dirección de la Fundación que el nuevo presidente provenga del sector privado?
Cada presidente de la Fundación Ford ha venido a representar un sector distinto. En este caso Luis Ubiñas es una persona joven, de origen latino, que si bien tenía conocimiento de la sociedad civil por haber realizado trabajos en distintas circunstancias, no proviene específicamente de la sociedad civil. Creo que esto es interesante ya que al tratarse de una institución como la Fundación Ford, que desde la perspectiva del Tercer Sector cuenta con una fortaleza institucional muy consolidada, una visión externa puede ayudar a potenciar esta tradición con innovaciones provenientes del sector privado. Es una oportunidad para que la Fundación trate de articular mejor las miradas de la sociedad civil y el sector privado, que en última instancia son fundamentales para el tipo de impacto que se logra aspirar a largo plazo.
En este contexto, ¿qué sucederá específicamente con la estrategia de cooperación de la oficina de la Región Andina y el Cono Sur?
En ese marco general, desde la oficina para la Región Andina y el Cono Sur también se han realizado algunas modificaciones en la estrategia: se definió como un problema central de trabajo la exclusión política y social; y se focalizó en aquellas economías con cierto nivel de estabilidad. En toda la Región Andina y del Cono Sur es posible verificar que hay grupos que no se favorecen con estos sistemas electorales o que se benefician en forma marginal del crecimiento económico. En este marco la Fundación Ford va a continuar realizando lo que históricamente viene haciendo: fortalecer a gobiernos a través de la incidencia en políticas públicas, la construcción de nuevos liderazgos individuales e institucionales que promuevan el cambio social, amplificar o potenciar el involucramiento del sector privado en lo público y fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil. Esos objetivos van a estar atravesados por una vocación de inclusión y antidiscriminación.
¿Cuáles son los focos temáticos de la oficina regional de Santiago de Chile?
Los focos de interés de la oficina responden a las temáticas generales en las que trabaja la Fundación Ford a nivel global y que actualmente se vinculan con gobernabilidad, políticas de protección social, acceso a la educación universitaria de calidad, desarrollo rural y derechos humanos. Al ser una oficina regional no cuenta con políticas diferenciadas por países, su trabajo hoy se enfoca en aquellos lugares donde los niveles de exclusión política y social son más amplios, entonces es posible que exista un corrimiento del apoyo concedido al Cono Sur a la Región Andina. De todas maneras esto no implica dejar de trabajar en el Cono Sur, vamos a continuar apoyando países como la Argentina cuando existan proyectos a nivel local que se consideren valiosos, incluso para replicar en otras regiones. Además, se aspira a trabajar con asociaciones de la sociedad civil en la Argentina para el desarrollo de marcos conceptuales, teóricos y operacionales, entre otros, que puedan servir de insumos para trabajar en distintos lugares.
¿Qué sucede en relación a las becas internacionales?
Una de las líneas prioritarias de la Fundación Ford es el acceso a la universidad de grupos históricamente marginados, y en este sentido las becas internacionales forman parte de la estrategia general de la organización. De todas maneras hubo un cambio parcial en relación a los programas de becas. Hoy se busca que todos los trabajos estén insertos en la estrategia global de cooperación; entonces si bien se aspira a continuar con los programas, en el mediano plazo van a sufrir una transición para que formen parte de esta estrategia más amplia de acceso a la universidad de grupos de personas históricamente postergadas.
¿Cómo afectará la crisis financiera mundial en el apoyo concedido por la Fundación Ford?
Habrá modificaciones a nivel regional y global. A diferencia de otras organizaciones privadas donantes de los Estados Unidos, que prefieren desembolsar su capital paulatinamente, la Fundación Ford aspira a ser una organización permanente y a no descapitalizarse, y por esto distribuye anualmente el 5% de su capital. Los años en que ese capital tiene una rentabilidad mayor al 5%, la organización cuenta con más recursos de los que empezó; pero los años en que los beneficios son menores, o tienen una rentabilidad negativa, ese 5% significa menos recursos. Para aminorar el impacto de la crisis financiera internacional, desde la Fundación Ford se decidió aumentar el porcentaje de capital a gastar; es decir, en vez de utilizar el 5%, se está gastando el 6.5% aproximadamente, lo que significa una descapitalización mayor en el corto plazo. Se están recortando gastos a nivel interno para que de esa manera, todos los recursos que se ahorran puedan ser trasladados automáticamente a los fondos para las donaciones. Probablemente el presupuesto del nuevo año fiscal que comienza en octubre de 2009 sea entre un 15% y un 20% menor que el actual.
¿De qué manera la sociedad civil argentina puede colaborar para mejorar los mecanismos de cooperación?
Las organizaciones de la sociedad civil deben cumplir un papel muy importante para que la Cooperación Internacional participe de forma más activa en el país. Si el escenario político, económico y social actual mejora, la Argentina no va a volver a ser considerada como un país prioritario; que en definitiva es a lo que se apuesta ya que en caso contrario, significaría que la situación se ha deteriorado. Entonces, hay que identificar en qué medida la Argentina puede ser atractiva para la Cooperación Internacional. Y para esto, básicamente lo que un país necesita es la posibilidad de alcanzar resultados de mayor grado que los que podrían obtenerse en otros lugares. Creo que las OSCs argentinas necesitan dar un salto cualitativo para demostrar una fortaleza institucional que hoy no es fácil de encontrar. Me parece central que las organizaciones se hagan esta pregunta justamente para poder encontrar muchas más respuestas.
¿Cuál es su experiencia de trabajo con las organizaciones?
En general la experiencia ha sido muy positiva y es por esto que renovamos nuestro compromiso de trabajo con las organizaciones. Creo que hoy el principal desafío de las OSCs está en poder asociar su éxito al del país. Es decir, que los proyectos tengan un buen funcionamiento debería generar resultados medibles para el resto de la comunidad. Lo importante es profundizar acerca de cómo el trabajo de las OSCs aporta a una construcción que supera los resultados específicos de cualquier proyecto. Por supuesto que toda iniciativa tiene resultados específicos, pero creo que aún hay que trabajar más, y en esto las organizaciones donantes también tienen que colaborar, para crear vínculos entre los resultados específicos y las tendencias más generales, que hagan avanzar en la dirección correcta.
Audio: Pinamar - Bochaton