Los bosques argentinos: de 100 millones de hectáreas a menos de la mitad en pocos años. Una situación territorial que, dentro de la provincia de Buenos Aires, se agrava por múltiples factores.
En el año 2005 fue publicado un informe de la antigua Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) (hoy Ministerio) que informaba que en Argentina quedaban alrededor de 30 millones de hectáreas de bosque nativo. Un número sumamente inferior de las 100 millones que se pensaba que existían a comienzos del siglo XX. Por este motivo, a fines del 2007 fue sancionada la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (Nº 26.331) con el objetivo principal de detener los desmontes crecientes y proteger, de esa forma, los bosques nativos que aún quedaban en pie.
Celebrada por una gran cantidad de organizaciones no gubernamentales ambientales y sociales (principalmente Greenpeace y FARN quienes jugaron un rol fundamental en los momentos en que el proyecto de ley era debatido en el parlamento), la Ley de Bosques estableció que cada provincia debía sancionar una ley provincial, llamada “Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos” (OTBN). Los OTBN debían “ordenar” a los bosques provinciales en tres categorías según el valor de conservación. De esta manera, los bosques ubicados en la categoría I o roja son los de máximo valor de conservación que, por esto, no pueden desmontarse. Los establecidos en la categoría II o amarilla, de mediano valor de conservación, tampoco pueden desmontarse. Por último, los bosques de la categoría III o verde son los únicos que pueden desmontarse, aunque siguiendo los lineamientos dispuestos en la Ley de Bosques.
Desde el año 2008 hasta la actualidad casi todas las provincias sancionaron su correspondiente OTBN clasificando a los bosques provinciales. Con excepción de la Ciudad de Buenos que no posee en su territorio bosques nativos, la provincia de Buenos Aires es la única provincia que aún adeuda la sanción de su normativa provincial.
La falta del OTBN en Buenos Aires representa un problema normativo de gran importancia, ya que los bosques nativos están desprotegidos frente a las potenciales amenazas, principalmente los proyectos inmobiliarios. Los bosques nativos de Buenos Aires se distribuidos de la siguiente manera en el territorio provincial:
1) Delta del Paraná: San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero, Zarate, Campana, Tigre, San Fernando y Escobar.
2) Bosque Ribereño: Avellaneda, Quilmes, Berazategui, Ensenada y Berisso.
3) Talares de Barranca: Avellaneda, Quilmes, Berazategui, Ensenada y Berisso.
4) Talares del Este: Magdalena, Punta Indio, Chascomús, Lezama, Castelli, Dolores, Tordillo, Gral. Lavalle, Maipú, Gral. Madariaga y Mar Chiquita.
5) Caldenal y Monte: Villarino, Patagones, Puán, Adolfo Alsina, Tornquist y Bahía Blanca.
Estos bosques son de suma importancia tanto para la flora y fauna, como para las comunidades que habitan estas zonas. En primer lugar, estos funcionan como corredores biológicos que sirven de resguardo y fuente de alimentación para una gran variedad de animales que habitan y forman parte de la rica biodiversidad de estos ecosistemas. En segundo lugar, son relevantes para la comunidad en general, sobre todo para los habitantes de la provincia, debido a los servicios ecosistémicos que brindan en una de las partes del territorio más intervenido por la actividad humana.
Esta desprotección legal permitió, entre otras cosas, la extensión de emprendimientos inmobiliarios en estas regiones. Para mencionar un caso, los bosques del Delta del Paraná son importantes también por estar en cercanías de humedales. Sin embargo, gran parte de estos terrenos inundables y de gran importancia ambiental fueron “tapados” para la construcción de mega proyectos inmobiliarios como son los barrios cerrados (countries) (sobre todo en los partidos de Lujan, Escobar, Tigre, entre otros). Las consecuencias son conocidas: grandes inundaciones al desaparecer los bosques provinciales y los humedales. Otro caso más reciente, en el que hay una importante participación de organizaciones y asociaciones sociales, ocurre en la zona de los bosques ribereños en donde la multinacional Techint busca, mediante un proyecto inmobiliario llamado “Nueva Costa del Plata”, avanzar sobre humedales causando la pérdida de animales y plantas que habitan estos terrenos y degradando los últimos bosques que se encuentran allí. Cabe destacar que el principal argumento de las organizaciones sociales que buscan impedir el desarrollo de este proyecto sostiene que esta parte del territorio correspondería a zonas de mediano y alto valor de conservación si existiese un OTBN, por lo que deberían fijarse para la conservación.
La falta de una ley de OTBN en la provincia resulta fundamental para la protección y conservación de los últimos bosques provinciales, pero sobre todo para lograr impulsar un desarrollo que sea sustentable que no afecte a la biodiversidad de la región, ni a las comunidades que viven del bosque o se sirven de sus servicios ecosistémicos.
No obstante, en los últimos meses del año 2015 desde el poder ejecutivo provincial a través del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) fue presentado un proyecto de ley de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos de Buenos Aires. Este proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de Senadores de la provincia a fines del año anterior y hoy en día se encuentra en debate en comisiones de la Cámara de Diputados. No obstante, este proyecto desde su inicio ha sido criticado por organizaciones sociales y ambientales locales que sostienen que, por un lado, se están omitiendo en el mapa del ordenamiento sectores con bosque nativo que pueden ser desmontados si la ley avanza. Por otro lado, en uno de sus artículos establece que en la categoría roja es posible realizar “actividades que no alteren los atributos intrínsecos del bosque nativo, incluyendo turismo de bajo impacto”. Esto es un desvío de la ley nacional que fija que las zonas rojas pueden ser hábitat de comunidades indígenas y objeto de investigación científica. Pero uno de los puntos más cuestionados del proyecto corresponde a la obligatoriedad, que estableció la Ley de Bosques, de la audiencia pública para fijar los lineamientos de los OTBN. En el caso de la provincia de Buenos Aires, hasta el momento, hubo una carencia de este aspecto por lo que se excluyó a la comunidad de este proceso participativo.
Recientemente, el diputado Guillermo Kane del Frente de Izquierda presentó ante la Cámara de Diputados de la provincia una resolución que establecía la convocatoria para la audiencia pública. Esta resolución fue aprobada el 17 de julio pasado, aunque aún no se conoce la fecha de realización. En términos del diputado esta “votación fue importante porque frena el avance de una Ley que agravaría la crisis de las inundaciones y que tuvo un tratamiento express de parte de todos los bloques en el Senado.”
Por lo pronto, en primera instancia hay que esperar la convocatoria formal para la audiencia pública para debatir el proyecto de ley vigente y que esta sea realmente inclusiva para, en última instancia, que la legislatura bonaerense sancione una ley de OTBN que proteja y conserve los últimos bosques que quedan en la provincia.



Me gustaría saber a qué bosque pertenece La foto publicada acá arriba y cuál es su ubicación. Es para un trabajo universitario.
Gracias
Estimado es el Bosque Ribereño. Podés comunicarte con Lucas Figueroa, autor de la nota y Licenciado en Ciencia Política de la Universidad Nacional de San Martín para más información sobre este y más bosques de la provincia de Buenos Aires.
Desde ya muchas gracias por el contacto
Estimados, me comunique con lucas figueroa y me dijo que el no incorporo las fotos de los bosques a la nota, pero que si fueron ustedes desde ciudad si.
Cree que es en el delta, pero no puede especificarme la ubicacion, ustedes podrian hacerlo por favor?
Muchas gracias
Estimado es el Bosque Ribereño. Saludos.