¿Cómo retratar la identidad asesinada de toda una nación? ¿Cómo captar la esencia más profunda de una sociedad masacrada? Facundo Cantelmi propone un recorrido audiovisual por Armenia reconstruyendo una historia centenaria en un viaje a lo más profundo de sus raíces.
«El modo de hablar que parece muchas veces que están discutiendo y que se viene una pelea fuerte, te recuerda un poco a las formas italianas, la mezcla de arquitecturas en una sola cuadra, el maquillaje, la vestimenta, los contactos con nuestra propia cultura argentina, o el recibimiento de la gente en su casa y la curiosidad por tu propia vida, son millones de situaciones que te van ayudando a retratar Armenia.» Arranca Facundo cuando comienza a enumerar los rasgos estéticos del país que sufrió uno de los exterminios humanos más sanguinarios de la modernidad. En un fragmento de su documental podemos ver la mirada profunda de Yepraksia, una sobreviviente de 107 años. La mirada es tranquila y nos inunda de relatos, historias. Facundo, realizador cinematográfico inquieto, tiene descendencia armenia por parte de su madre, y la tradición oral que lo impregnó en su crianza hoy aflora en una producción movilizadora y emocionante en el año del centenario del Genocidio Armenio a manos de la nación turca.
Armenia. Somos nuestras historias. ¿Por qué el título?
Cuando era chico mi abuela, Ashjen Seragopian, nos contaba las historias que había vivido junto a su familia en el proceso de exterminio sistemático por parte del imperio Otomano hacia el pueblo Armenio. Vivían en lo que hoy conocemos como Turquía o Western Armenia, en la región de Anatolia, cerca de Constantinopla, hoy conocido como Estambul. La familia tenia campos de rosas en los cuales producían escancia de perfumes que vendían a Paris, no les iba mal, todos los años era una fiesta el momento de cosecha. Hasta que en 1915 comienza la etapa de persecuciones y masacres, de ir moviéndose de pueblo en pueblo y subsistiendo como se podía, perdiendo familiares e incluso trabajando para los turcos de tal manera de mantener a la familia viva.
Cantidad de estas historias y a mi corta edad, eran como cuentos o anécdotas de un mundo lejano y hasta imposible, se sumaban a mi catalogo interior de cuentos como los de las mil y una noche, o los cuentos de los hermanos Grimm. A medida que fui creciendo comencé a entender que esas historias que mi abuela me contaba eran reales, habían sucedido, cada una de sus anécdotas, cada uno de sus personajes comenzaban a tener un sentido y un vinculo literalmente familiar, empezaba a reconocer que la existencia de mi persona tenia completa relación con aquellos relatos, y surgían las preguntas: que hubiese sido de mi si nunca hubiese pasado lo que conocemos?, en que parte del mundo habría nacido?, cual seria mi historia de vida?. Empezaban las preguntas.
El titulo esta en relación con toda esta herencia que recibimos. En mi experiencia personal hay un punto en la vida donde uno vuelve la cabeza 180 grados y comienza a consultarse el porque de lo que sucede hoy, que hice yo o que sucedió para que el presente hoy se manifieste de la manera en que lo hace. Puede no importarnos nuestro pasado familiar, pero los 29 de cada mes volvemos a comer ñoquis, o los domingo un asado, o cuando discutimos el porque Argentina es tan cíclica con sus crisis, de alguna u otra manera, nuestras tradiciones y comportamientos están determinados por sucesos del pasado y muchas veces hacen justicia con nosotros mismos, es decir, no podemos escapar y determinan nuestras decisiones. Cada paso que damos es una historia, un eslabón en una cadena, esos pasos son los sucesos que yo elijo llamarlos historias o relatos que nos llenan de experiencias que determina nuestras acciones del presente. Nuestra intuición se nutre de esto en mi humilde opinión, nos forjan los prejuicios, los miedos, los desafíos y si lo sabemos escuchar y le tenemos respeto, nos dan la oportunidad de superarnos y avanzar, y avanzar siempre es la parte mas difícil. Yo creo que uno puede querer terminar con su pasado, pero el pasado nunca termina con uno.
Hay un notable trabajo de campo y estudio en la conformación de esta web serie llevando a la pantalla una memoria colectiva del genocidio armenio, ¿Cómo viviste la experiencia de documentar testimonios en el año del centenario?
Literalmente cada día era una experiencia única e inesperada, principalmente porque todas los entrevistados eran diferentes, y por suerte tuve la posibilidad de visitar personas que viven en el campo y otros en Yerevan, la ciudad capital. Conocí desde artistas hasta empresarios, pasando por personas humildes que te ofrecen todo lo que tienen y te invitan a pasar a sus casas haciéndote casi miembro de la familia, y todo esto nutrió al proyecto de un gran collage de miradas. El valor agregado de estar justo en la fecha especial del 24 de abril, y sumando el condimento de los 100 años, fue lógicamente único, ya que ayudó a vivenciar el espíritu de todo el pueblo armenio que estaba volcado a este episodio, no resultaba complicado registrarlo con la cámara, estaba ahí, a flor de piel. También puedo agregar que una de las grandes sorpresas y que me llevo como fuerte experiencia es la enorme generosidad y el fenomenal sentido de unión y resistencia que tiene el pueblo armenio. Frente a la sencilla pregunta, ¿Qué significa ser armenio? se abría un sinfín de largas respuestas que incluso me obligaba a tener que frenar y cambiarle la batería a la cámara para que continúen. En la mirada de aquellas personas ya se comprendía una gama de valores y enseñanzas que hacia justificar el viaje y comprender porque siempre resultó imposible hacer desaparecer a Armenia a pesar de que muchos imperios lo intentaron.
Por otro lado estar en Armenia en este fecha fue único en un sentido muy personal y que contaba antes: mi abuela y sus relatos eran mi punto de apoyo espiritual, e incluso llevaba los escritos a cada lado en mi mochila, era una forma de acompañamiento con esa especie de fuerza familiar, y al momento de comenzar una entrevista era como seguir sumando anécdotas a esos escritos.
Cada día se iba gestando la producción, no soy muy afín a trabajar con la sorpresa del día a día, por mi profesión tengo la costumbre de adelantarme a los problemas y tenerlos resuelto en la pre-producción, pero en este caso tuve que aprender a gestar desde otro lado, todo lo planeado desde Buenos Aires en conjunto con la Asociación Cultural Armenia se fue reprogramando lo cual ha convertido a este proyecto en una gran road-movie muy disfrutable.
Un ejemplo de una maravillosa persona que apareció en este gran recorrido fue una mujer, sobreviviente del genocidio y con 107 años, que vive muy humildemente en un pueblo llamado Etchmiazim con una historia a contar que te parte el alma, lo mas cercano al pasado que estuve.
¿Ves el cine como una herramienta de resignificación sociopolítica?
Totalmente, el cine es un documento de época y un enorme instrumento de comunicación. Sea una película de ficción de mero entretenimiento o un documental de alto impacto, en algún punto se propone una llamada a la acción aunque no sea queriendo, lo que podemos entender como engagement a partir de la identificación de insights que hace el relato audiovisual para con el espectador perteneciente a una sociedad en un determinado momento epocal, logrando así una propuesta de cambio que puede ser aceptada o no por el individuo, por eso digo también que es una gran herramienta de comunicación y amerita ser responsable con lo que se expone o se dice. Creo que el cine y todo lo referente a formatos audiovisuales son los formatos de narración por excelencia del siglo XX, que es el siglo pasado, y hoy estamos experimentando.
Como director y esteticista, ¿Pensás que existe una cuota de romanticismo en la memoria herida?
Me tiro a creer que si, pero desde un lugar intelectual quizá, no puedo decirte que lo viví así. No sabría contestar muy bien esta pregunta, primero yo necesitaría definir romanticismo en el contexto que vivimos. Me atrevo a proponer que tiene que ver con lo nostálgico y ya de por si eso es seductor y pero se puede rozar con la idea de victima quizá. Honestamente no siento que haya sido un vehículo al menos consciente en mi proyecto.
Hace poco viajaste a Nagorno Karabaj, también viste en vivo el multitudinario recital público de System of a Down, entrevistaste a sobrevivientes de la masacre: ¿Qué escenarios en el contexto geopolítico te llaman más la atención?
¿Por donde comenzar a responder?. Para intentar hacer una síntesis trato de contextualizar un poco: entendamos primero que Armenia a un costado tiene a Turquía con la ya conocida problemática, del otro lado tiene a Azerbaiyán, los cuales también son considerados Turcos por los armenios y con quienes están en guerra por el enclave de Nagorno-Karabaj (hoy republica independiente de Nagorno-Karabaj) y que perteneció originalmente al Reino de Armenia o Gran Armenia y que quiere volver a serlo, y por otro lado, Armenia dependió de lo que era la Unión Soviética su principal socio y protector hasta el momento de su colapso económico que arrastro a Armenia al terror mas absoluto de la miseria. En 1991 Armenia se independiza nuevamente. Los armenios nos recuerdan todo el tiempo el territorio original de la Gran Armenia con la esperanza de volver a recuperarlo convencidos de que llegará el momento donde se hará justicia. La influencia soviética continua muy presente, muchos armenios entre ellos, incluso los mas jóvenes se comunican en ruso de igual manera que lo hacen con el armenio, pero se siente también esa transformación en los mas jóvenes que nacieron o se criaron en una Armenia independiente frente a lo que va quedando de la era soviética. Si bien antes era el ruso el segundo idioma, hoy paso a ser el inglés y casi todo los chicos menores de 25 años hablan los tres idiomas y hasta un cuarto que suele ser persa, italiano o alemán.
Lo que mas me llamó la atención que no se si está relacionado a escenarios geopolíticos o que, pero si esta relacionado a nuestros prejuicios, puedo decirte que me sucedió en Nagorno-Karabaj, lo mismo que me sucedió en Yerevan: me encontré con una ciudad inesperada, un lugar que dio por el piso con todo los pre-conceptos que yo tenia y que podemos tener muchos cuando pensamos que estamos viajando a un lugar que son montañas, cabras, piedras y que esta en conflictos geopolíticos de forma permanente y automáticamente te vienen a la cabeza imágenes de países lejanos destruidos como se ven en las películas, e incluso antes de irme muchas personas que ni sabían donde quedaba Armenia o que idioma se hablaba allí me sugerían que lleve buen calzado para caminar por lugares difíciles, asumiendo sin cuestionarse que podría ser diferente. Pero de golpe llegas a una ciudad que parece estar construida y pensada esperando que lleguen millones de personas a habitarla, enorme, linda, moderna, que no tiene nada que envidiarle a ciudades europeas, la idea que siempre tenemos de ciudades modernas sin un papelito en la vereda, todo cuidado y limpio, se materializa en estas capitales del Cáucaso que te obligan a quedarte desnudo de prejuicios. Te comienza a nacer una enorme envidia y al mismo tiempo orgullo como armenio, a esto sumándole la calidad humana de las personas, nada menor. Todo lo que uno no esperaría de una sociedad en guerra, se ve en la gente, lo ves en el recital de System of a Down donde la cantidad de jóvenes resultaba abrumadora. Desde los chóferes de los colectivos hasta las personas que me colaboraron en el proyecto sin pedir nada a cambio, solo por el orgullo de transmitir la nueva Armenia.
Como anécdota puedo decirte que el equipo de filmación que llevaba conmigo permanentemente, trípode, cámara, promedio de cuatro a cinco lentes mas otros aparatos, y con todo esto, caminaba solo con la cámara colgando al cuello, siendo la 1 de la mañana por la capital o los barrios alejados sin un solo gramo de sensación de inseguridad encima, por momentos alumbrando el camino con el celular, y por lo que supe no fue mera suerte, no existen robos de la misma manera que no existen los insultos (por supuesto hay excepciones). Tuve la mala suerte de perder mi celular en un taxi, cuando lo comenté en internet para que nadie me busque por ese medio, fue sorprendente la cantidad de armenios que me escribieron sin que los conozca ofreciéndome su ayuda para rastrear el celular.
Creo que esto marca un escenario muy bueno a futuro, porque la evolución en lo que yo entiendo viene por la calidad humana de las personas y esto es algo que Armenia hoy por hoy puede enseñar a muchas personas del mundo.
«No era lo mismo entrevistar a una anciana sobreviviente de 107 años que a un chico de 25″ dice Facundo, convencido de esto: » en la mirada de los entrevistados se podía percibir por donde seguir y que preguntar.» Concluye.
¿Qué recursos sensoriales utilizás para retratar la piel y el alma de Armenia?
Mi abuela y parte de mi familia, volvía a ellos y al pasado en mi mente muchas veces cuando estaba solo me detenía a observar, intentaba imaginarme cierto lugar, montaña, campo, lo que sea que me ayudara y simplemente me dejaba llevar por alguna imagen en mi cabeza en ese espacio y ver que me sucedía.
La observación y la escucha activa se vuelve fundamentales y te obligas a entrenarte en eso, te permite dejarte sorprender. Otro factor importantísimo son las miradas de las personas, es como un idioma universal. Tratar de escuchar al clima es fundamental, cada tres pasos el clima cambia, y resulta algo inesperado. Por ejemplo subís una montaña a grabar un monasterio y esta lloviendo, luego bajas, tan solo cinco minutos y el sol esta que quema, esta cuestión cíclica y contrastante habla también del país, como me decía una de las traductoras this is armenia too (esto es armenia también) y me lo repetía todo el tiempo.
Con las economías colaborativas en alza y como forma «novedosa» de intercambio entre los emprendedores de proyectos multidisciplinarios, ¿Cómo encarás la financiación vía crowdfunding de la realización?, ¿A qué publico apuntás como colaborador?
Bueno, este es un gran tema que se puede abordar en una entrevista única para este tipo de emprendimientos. Es el tema. El financiamiento colectivo es algo increíble que comenzó a implementarse de forma masiva ya hace algunos años pero que aun no se logra instalar en regiones como la nuestra y creo que también juega en contra nuestra idiosincrasia, sin ir mas lejos el primer aporte vino de Inglaterra de alguien que no me conocía. En nuestro caso es importante decirlo, fue un fracaso no solo porque no llegamos a juntar el dinero que necesitábamos, sino porque tampoco logramos encontrar a nuestro colaborador “financiero” ideal, pero bastante alejado esta de la idea de fracaso en lo referido a lo que me llevo como aprendizaje.
Hoy por hoy es como vos decís, una forma “novedadosa” que puede ayudar al intercambio entre personas, esta en la web, la gente lo ve lo comparte y todo, pero el mayor aporte fue por fuera de estas plataformas, de gente que me conocía y me ofrecía colaboraciones mano a mano sin esperar algo a cambio, teniendo incluso la oportunidad de llevarse una cena en el restaurante armenio o libros o regalos.
El proyecto lo armamos tanto para la plataforma Latinoamericana IDEAME y la estadounidense INDIEGOGO y realmente creo que teníamos una muy buena presentación pero aunque lo publicamos por todos lados no lográbamos que ingrese dinero. Quizá la temática no era llamativa o no estaba bien explicada, es algo a analizar aún, pero estas plataformas tienen mayor éxito con productos por ejemplo tecnológicos que ofrecen un beneficio concreto si el producto esta terminado o un videojuego por ejemplo, lamentablemente la palabra “Armenia” es algo que no genera mucha curiosidad también nos dimos cuenta de eso.
Por otro lado, emprender un proyecto de este estilo hay que decirlo, lleva mucho tiempo, mucha planificación y mucho community manager, y muchas veces hay que explicarle a la gente de que se trataba, dar garantías y que no se trata de una donación sino que se trata de un intercambio por un reconocimiento en el proyecto o un servicio.
Para terminar con el tema del publico al que apuntamos, lógicamente primero a los amigos y familiares, luego a los armenios de la diáspora y luego a todos los que podíamos. Compartiendo la experiencia con otros amigos que también han incursionado en esta modalidad. Llegamos a la conclusión de que el publico de tu proyecto nunca es el publico que te puede financiar y muchas veces sorprende de donde viene el dinero. Se necesita de mucho esfuerzo, mucha constancia y gente que te ayude como parte del equipo publicarlo constantemente.
Fotos: Facundo Cantelmi




Al leer tus palabras me identifiqué,mi abuela llegó a México en tiempos de la Guerra Civil Española, también crecí con historias de cambio de país, de campos de concentración, de sobrevivencia. Considero tu esfuerzo fundamental, es patrimonio de la humanidad el material que grabaste, las historias que entrelazaste. Gracias.
Espero que pronto reciba el dinero, difusión y proyección que ves posible.