Novela que debuta y gana, Nicolás Méndez se despacha su opera prima con creces (y heces)
Descubrí la editorial boliviana El Cuervo un mediodía que fui a visitar La Musaraña. Justo estaba dejando las novedades del sello el mismísimo diseñador, un vecino de Nuñez, el argentino Leandro Escobar. Ahí me enteré de los distintos y contagiosos lanzamientos que viene llevando a cabo el emprendimiento que comanda Fernando Barrientos (Tarija, 1977), donde conviven crónicas de Bolivia y toda Latinoamérica más mucha ficción variopinta (con algunos argentinos incluidos, Fabián Casas y Patricio Pron, entre otros).
A primera vista, vinieron hacia mí las tentadoras tapas. Con colores estridentes, ilustraciones curiosas: buena estrategia para ganar desde el vamos por los ojos. Ese día me lleve a casa Hasta acá llegamos – cuentos sobre el fin del mundo. Pensaba usar ese libro de casi 240 páginas y con relatos de Liliana Colanzi, Edmundo Paz Soldán, Cristian Vera, Sebastián Antezana (todos de Bolivia), Gonzalo Palermo, Andrés Neuman, Juan Terranova, Juan Manuel Candal (argentinos todos), los uruguayos Ramiro Sanchíz y Agustín Acevedo Kanopa, más el chileno Álvaro Bisama, como punto de partida para dar cuenta de una editorial que tiene ya casi treinta títulos en su stock.
Días más tarde, una noche de viernes, acompañé a mi novia a ver a Virus. Bueno, ella fue a trabajar (se encarga de las visuales del grupo de los hermano Moura desde hace mucho). En el camerino, así como así, charlé con todos los muchachos, pero me resultaron muy hilarantes los comentarios del baterista, Nicolás Méndez, a quien no conocía. No sé en qué estuve pensando toda esa noche, pero al otro día reaccioné y lo recordé todo: era el mismo tipo que días atrás había ganado en Bolivia el premio Equis de Novela Contemporánea 2014 por su primera novela, Cómete a ti mismo.
Decía el comunicado de prensa: “Un total de 166 novelas han participado en este concurso iberoamericano, cuyo jurado, presidido por Claudia Apablaza y compuesto por Pedro Medina León, Fernando Barrientos y Salvador Luis, ha resaltado no sólo el atractivo de la obra ganadora sino también la importante renovación de estándares que este certamen promueve a nivel regional”.
Más adelante nos advertía el informe: “Cómete a ti mismo, a la venta a partir del 10 de octubre, surge así no sólo como la gran carta de presentación de Nicolás Méndez, una novela tragicómica acerca de las vicisitudes de un joven obsesionado con la masturbación y enamorado de una chica suicida, sino también como una obra que nos conecta con una nueva etapa en la historia de los concursos literarios en español”.
Cómete a ti mismo, como novela de iniciación, cumple con todos los lineamientos que uno espera de semejante empresa. La vuelta de tuerca es que asistimos a la puesta al día del descubrimiento sexual del protagonista, o todos los condimentos que rodean el relevamiento en un preadolescente de eso que lleva entre las piernas. Con mucho humor y desparpajo. Con mucho desprejuicio y entusiasmo.
Horacio Córdoba es un chico bien, pero reniega de su estatus. Y hace todo lo que puede para borrar en su proceder las huellas de … procedencia. Odia las marcas, odia dormir en una cama, odia ser mantenido. Odia las navidades, odia los deportes. Odia la hipocresía familiar, odia ir a bailar a un boliche. Odia manejar un auto, odia trabajar. Odia a los empleados ferroviarios, odia la política. En la página 163 detalla claramente (ya con 23 años) todas las cosas con las que no está conforme.
Hijo inconforme de las clases acomodadas de zona norte –el San Juan Protector es el colegio en el que se educó–, Córdoba busca todo el tiempo ser diferente. Pero no sólo con la gente de su entorno, sino con todo ser que se le ponga delante. A veces, se extralimita y sus desventuras cansan o se tornan un poco pesadas. Sin embargo, la pulsión de su trazo nos gana y otra vez estamos pendientes de sus movimientos.
Más allá del descubrimiento sexual y toda la catarata de anécdotas entre graciosas e indiscretas, Cómete a ti mismo está impregnada de un resabio de melancolía que se lo genera la relación afectiva que el gentil pequeño hombre tiene con una estudiante universitaria con tendencias suicidas. Ese delgado hilo que los mantiene unidos se rompe el día en que ella elige matarse. Es un golpe que enfrenta al joven a la desazón más desconcertante: “Soy una cámara frigorífica, me dedico a conservar… Antes creía que la memoria tenía su sede en el cerebro, pero ahora veo que me equivocaba”.
Como es de esperar, tamaña pérdida lo enfrenta a todos los fantasmas vistos y por haber. “Si por lo menos pudiera dormir sin parar durante varios meses… Mientras el tiempo va desfigurándolo todo… Pero ni siquiera eso”, relata.
Cómete a ti mismo descubre a un músico en su rol de escritor. Y espera que nuevos lectores detecten todo el caudal de arrojo y humor que desprenden sus páginas.
¿Quién es Nicolás Méndez?
Nicolás Méndez (Argentina, 1972) nació en Buenos Aires. Estudió música y periodismo. Desde 2009 es baterista del legendario grupo de rock argentino Virus; también ha tocado y grabado discos con bandas como Zanahoria y Piel de Tortuga, entre otras. Cómete a ti mismo es su primera novela.


