Eleonora Cunto: «En el hospital el trabajo en equipo hace desaparecer el miedo y la incertidumbre»

La Dra. Eleonora Cunto es jefa del Departamento de terapia intensiva del Hospital de Infecciosas F. J. Muñiz y en esta edición de «Encuentro en la distancia» conversamos sobre este primer año atravesando la pandemia por COVID-19, la vida con distanciamiento y su mirada desde uno de los puntos neurales de la salud pública argentina.
Por Laura Otero @s.laura.otero

Entrevistamos a la Dra. Eleonora Cunto quien nos habló del COVID-19 desde el mismísimo frente de batalla. Las formas de afrontar una pandemia, cómo se vio afectada la relación médico/paciente, la importancia de las vacunas, el esfuerzo del personal de la salud y el valor del trabajo en equipo, son algunos de los temas que compartimos en esta nota.

La Dra. Eleonora Cunto es jefa del Departamento de terapia intensiva del Hospital de Infecciosas F J Muñiz. Es infectóloga e intensivista. Además, es directora del comité de infectología crítica de la SATI (Sociedad Argentina de Terapia Intensiva). En esta oportunidad conversamos con ella para conocer su vida, su trabajo y como ve el mundo a través de los lentes de estos tiempos: distanciamiento social, la familia y la cuarentena.

¿Cuándo fue la primera vez que escuchó hablar del COVID y qué se sabía del virus?

La primera vez que escuché hablar del virus SARS COV-2 fue a mediados de enero del 2020. Fue cuando la OMS/OPS (Organización Mundial de la Salud/Organización Panamericana de la Salud) notifica una infección confirmada por el nuevo coronavirus en una persona que había viajado a Wuhan y lo divulga. A esta altura no imaginé lo que se vendría, pensé que sería como en el 2003 y 2012, años que se produjeron infecciones de la misma familia de virus y fueron contenidas. “Era probable que se produjeran más casos”, así sentenciaron estas dos organizaciones. El tiempo lo confirmó y con creces. Se sabía poco de este nuevo virus, por ejemplo, que habían ocurrido casos de una neumonía de etiología desconocida a principios de diciembre en Wuhan, relacionadas con un mercado donde se consumían animales. Se sospechó relacionado un origen animal. Su causa era compatible con un virus de la familia de los corona. Algunos casos habían sido fatales…así que era hora que nos pusiéramos en marcha. Trabajo en un hospital de referencia de enfermedades infecciosas y sabía que no iba a quedar afuera de este acontecimiento…Tal es así que la primera reunión con las autoridades del hospital se realizó el 27/01/2020. Se ideó y discutió la mejor estrategia para la contingencia que se presumía golpearía a la Argentina. A partir de allí fue un camino de ida.

¿Sintió miedo en algún momento de la cuarentena por la situación sanitaria?

No tuve miedo. Por experiencia, porque leía, casi no miraba televisión ni redes en general (que no fuera para divertirme) y por sobre todo me cuidaba con las 4-5 cosas que uno debe hacer para no contagiarse y que sabe que dan resultado. Trabajo en el hospital de Infecciosas F J Muñiz desde 1983, he pasado muchas pandemias y a través de ellas y mis maestros he aprendido. Además, los pacientes con los que interactuamos en su mayoría padecen una enfermedad infecciosa. Estoy (estamos) acostumbrados no sólo a aceptarlos, sino también a cuidarnos y cuidarlos. Siempre traté de resolver las dudas sobre el coronavirus y estar informada de las novedades oficiales o chequeadas. Pero haciendo hincapié en no excederme en la información. Estar todo el día conectado y pendiente de la información sobre el coronavirus no evita que uno se enferme. Al contrario, para mí aumenta la sensación de riesgo inminente. Fundamental no hablar permanentemente del tema y trataba de no dar informaciones falsas. Me cuidaba en el trabajo y en mi casa. Quiero reforzar el hecho de que una persona no puede hacer mucho, tiene que hacerlo en equipo, siempre conté con mis compañeras/os de trabajo y no hablo sólo del personal médico: enfermería, kinesiología, laboratorio, administrativos, de limpieza, farmacia, seguridad, maestranza, camilleros, técnicos…

¿Qué opinión tiene acerca de la manera en que fue asumido el problema desde el gobierno nacional?

Siempre estuve de acuerdo con la cuarentena iniciada el 19 de marzo del 2020, las pautas de aislamiento social, suspender actividades como bares, bailes, escuelas. Lamentablemente, no fue fácil para ningún país del mundo. Se sacrificó (y sacrifica) la economía, divertimentos, aprendizajes, viajes…lo digo desde la experiencia de otras regiones que padecieron la COVID primero que nosotros. Me parece que está bien en este momento ir permitiendo ciertas actividades, siempre con el pensamiento de poder retractarse y volver a empezar.

¿Cómo es la rutina dentro del hospital desde el período de pandemia?

Fue como una montaña rusa…cada vez que una pensaba que estaba en calma y solucionado el problema surgido, aparecía un “rulo” en el camino para sortear…Difícil por la cantidad de trabajo, el estrés, la tensión, el cansancio…Desde el inicio, el personal de salud hemos estado en la primera línea de atención, expuestos a circunstancias extremas: el trabajo, mayor riesgo de infección, largas jornadas laborales, en muchos casos sin el equipo apropiado (no en el hospital F J Muñiz, siempre contamos con los insumos necesarios). A veces angustiados, con fatiga, agotados, enfrentando incertidumbre, dilemas éticos e inusitadamente, estigma, que se manifiesta en violencia física y psicológica por parte de la población hacia nosotros, el personal de salud.


¿Cuál fue su mejor manera de sobrellevar el estrés y la incertidumbre de un posible colapso del sistema de salud? ¿Cómo transmitió esto a su equipo de trabajo?

Trataba de descansar mucho, enfocarme solamente en el trabajo específicamente y descartar toda otra actividad intelectual. Veía series, películas y comencé yoga en agosto del 2020. Antes de la pandemia, el hospital contaba con 26 camas de terapia intensiva. Cuando empezó, se pudo aumentar este número a 64 camas disponibles y, en consecuencia, monitores, ventiladores, etc., etc…. Entonces cuando una pide y le dan, desparece el miedo y la incertidumbre. Nunca estuvimos colapsados. Eso se ve en el trabajo diario. No hace falta trasmitirlo. Se ve, se siente, se refleja. Tengo contacto personal con mi equipo de trabajo, cuando hay un acierto se aplaude o inconveniente se soluciona (se intenta) en forma cotidiana, coloquial y frontal.

¿Tuvo algún caso en su familia y cómo lo transitaron?

Mi hija (médica), se enfermó en el mes de setiembre del 2020. Ella también trabaja en el Hospital de infecciosas F J Muñiz. No fue lindo, bastante intenso. Ella no permitió que la cuidáramos en forma presencial, que nos acercáramos. Lo máximo que pude hacer es hablarle por videollamada, ver fotos de sus signos vitales y dejarle comida en la puerta de su departamento…es una enfermedad que aísla: antes, durante y después de padecerla

¿Cómo sobrellevó la clausura de su vida social con el advenimiento de la cuarentena?

Bien, creo. Tengo 2 características divinas para el aislamiento: soy grande, no me hace falta salir para pasarla bien y me gusta mi casa, es amigable. De toda manera nunca deje de trabajar, o sea que tenía contacto con mis compañeros/as de trabajo. En definitiva el trabajo es una actividad social.

¿Tuvo que cambiar su manera de abordar a los pacientes con este nuevo virus? Cómo fue el tratamiento desde lo emocional y psicológico? De cara a este nuevo virus, siente que se vio modificado el vínculo médico-paciente?

Sí ha cambiado la manera de abordar a los pacientes. Por un lado, llegar a tener una buena relación, una buena comunicación bidireccional y por la otra también cuidarnos, ergo casi no nos conocen, estamos la mayor parte del tiempo cubiertos de pies a cabeza. En una época se había ideado hacer tarjetas con la cara y el nombre de los/as médicos/as, colgadas en el cuello, como para que aunque sea hicieran contacto visual con una foto…No nos escuchamos. Imagínate enfermo/a tratando de hablar a través del barbijo…La soledad de esta enfermedad, la angustia, la tristeza que provoca no poder ver a tu familiar: desde afuera como visita y desde adentro como paciente. ¡¡Horrible!! Esto trae también otro cambio. Antes de la pandemia, los informes se hacían presenciales con algún familiar directo. Actualmente se hace por vía telefónica muchas veces.

Como médica, ¿qué puede aportar acerca de la difusión del dióxido de cloro y otras sustancias “mágicas” contra el coronavirus, que fueron divulgadas en forma masiva en algunos medios de comunicación?

La propagación de información errónea (dióxido de cloro y otras sustancias mágicas), por medios de comunicación, políticos, médicos, sobre fármacos y otras sustancias que hasta la fecha no han demostrado efectividad no sólo afecta la forma de pensar y causa confusión en la población, sino que lleva a muchas personas a realizar actividades que ponen en riesgo su salud y su integridad física, como la automedicación. Esta ya existía desde antes de la pandemia, pero ahora este problema se ha acentuado, ya que las personas quieren creer en algún medicamento milagroso. Esta predisposición de la población a aceptar un nuevo fármaco que les alivie el problema hace que en estos tiempos cualquier información relacionada con fármacos para el COVID-19 sea delicada. Por este motivo, es nuestro deber, como comunidad científica, aclarar permanentemente la información que no es correcta o que carece de evidencia científica, porque debemos ser conscientes de que esa información puede ser tomada como verdadera por muchas personas y causar daño.

¿Cuál es su expectativa como médica con la llegada de las vacunas contra el COVID al país? Y cuál es su visión a futuro a nivel global?

Se reconocen 2 acciones importantes que incidieron en el cambio epidemiológico e higiene relacionado con las enfermedades infecciosas. Ellas son: la potabilización del agua de consumo y las vacunas. Como podès ver soy provacuna. Mi expectativa es que todos/as puedan recibir la vacuna COVID 19 ¡cualquiera eficaz y segura!, tan pronto como estén disponibles en el país. Pero puede suceder que los ciudadanos/as hayan tenido experiencias previas que afecten su confianza en el sistema de salud. Tal vez si nos tomáramos el tiempo para escuchar sus inquietudes y responder sus preguntas, podemos ayudar a que tengan confianza en su decisión de vacunarse. Además, cuando decide hacerlo puede tener influencia en su familia y comunidad. La confianza en las vacunas dentro de las comunidades lleva a que más personas se vacunen, lo que conduce a menos enfermedades, hospitalizaciones y muertes por COVID-19. A nivel mundial, los países más ricos serán los que más dosis de vacunas tendrán para su pueblo, pero esto no es ninguna nueva noticia. Se sabe de tiempos inmemoriales…creo que es una buena estrategia para mermar los casos de COVID-19.

¿Cuál es su opinión sobre el episodio de las vacunas y los llamados “vacunatorios vip” que tuvo como consecuencia el desplazamiento y pedido de renuncia al Ministro de Salud Ginés García?

No me gustó lo que ocurrió en el Ministerio de Salud Nación y en el Ministerio del GCBA. Lamentable. Estos hechos restan transparencia, embarran el proceso y la gestión de un año, que fue difícil para todos/as. Es una pérdida, un retroceso, opino como ciudadana trabajadora y honesta. Una (uno) como coordinadora, jefa, conductora, ministra, debe exigirse más que el resto. Debe ser inmaculada. Acordar cuál será el plan. Tal vez, si hubiesen avisado antes, en los medios de comunicación, que vacunarían a personal “estratégico”, hubiese sido otra la historia de Ginés. Podía no gustarte, pero “el que avisa no traiciona”.

¿Qué enseñanza le dejó este tiempo de confinamiento en lo personal y en lo profesional?

Me dejó templanza, fortaleza para enfrentar y sobrellevar cualquier situación. Comparo la situación de la pandemia, el aislamiento, con una guerra. No faltaba nada para serlo: se necesitaba permiso para circular y mostrarlo a las autoridades, calles desoladas, seguir reglas a raja tabla al punto de recibir una multa o juicio de por medio, toques de queda (no ocurrió acá en Argentina). Todo muy doloroso y bestial. Sacó lo mejor y lo peor de nosotras/os.

-¿Qué fue lo más lindo que leyó o escuchó durante el aislamiento obligatorio?

¡Uy! Muchas conversaciones, charlas de agradecimiento. Pero me impactaron 3, emocionándome profundamente. Ahí me di cuenta que me observaban, me miraban, me seguían, que yo era su líder. Me llenó de orgullo y amor. Tres de mis compañeras de trabajo, palabra más, palabra menos, me dijeron “Te admiramos Eleo, vos estas acá. Nosotras estamos con vos”. Lloré a solas en la profundidad de esas palabras.

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