Con el foco puesto en las ciudades luego de la pandemia, proponen crear una agencia para unificar el trabajo de la CABA y los municipios del Conurbano, con la supervisión del Gobierno nacional en distintos temas como ambiente, salud y transporte.
El proyecto crea una agencia integrada por el Gobierno nacional, el de la ciudad y la Provincia. Esta agencia promoverá la misión de trabajar en proyectos comunes sobre «ambiente, salud, residuos, agua potable y saneamiento, transporte y movilidad, cuencas, planificación y desarrollo regional, infraestructura, usos del suelo, competitividad territorial, políticas de desarrollo humano e inclusión social, seguridad y manejo del riesgo, o cualquier otra cuestión que revista de importancia para el desarrollo del área metropolitana».
De la presentación de esta propuesta participaron los legisladores nacionales Facundo Suárez Lastra y Fabio Quetglas, impulsores del proyecto de ley recientemente presentado en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela.
Entre sus competencias está la de crear un plan de Acción Anual y Plurianual de la Agencia para la Región Metropolitana de Buenos Aires; tener estudios de opinión y bases de datos común y hasta acuerdos con Organismos Internacionales para financiar proyectos. El Congreso y las Legislaturas definirán los aportes de cada gobierno.
Según Fabio Quetglas «existe una ciudad más incluida y una más excluida, con una enorme dependencia de nuestro servicio de transporte para llegar a los lugares de trabajo, cuando en promedio el trabajador se encuentra a unos 10 kilómetros de su oficina, comercio o fábrica».
En la misma línea Quetglas sostuvo que la región «enfrenta un límite funcional que no podrá sortear adecuadamente sin acuerdos políticos y planificación técnica». Y dejó una advertencia sobre la convivencia post pandemia:
«Hay que frenar urgentemente la tendencia a la segregación. Para ello debemos desarrollar inversiones públicas inteligentes y concertadas que reequilibren el territorio. Si eso no sucede, tendremos un creciente problema de convivencialidad».
«La pandemia dejó clara la fragilidad y debilidad de la región, y con ello, la necesidad de coordinación», afirmó Facundo Suarez Lastra al respecto.
«El gran desafío es que las instituciones y la gestión pública se asomen a la realidad de los vecinos, que es netamente metropolitana, y logremos dar cuenta de eso a la hora de generar las políticas públicas adecuadas para coordinar la región», añadió Diego Valenzuela.

