Éramos tan modernos: retratar la historia el rock en Argentina desde adentro

De Moris a Babasónicos, el escritor y periodista Gustavo Alvarez Núñez se adentra en la modernidad y la política del rock en Argentina para, lejos de tazar una línea cronológica, indagar sobre la identidad de un movimiento que cumple 50 años.

El rock argentino desde sus entrañas: Germán Pikas entrega una mirada sobre «Éramos tan modernos - Costumbres argentinas de decir NO», el último libro del escritor y periodista Gustavo Alvarez Núñez.

Un hilván-hipótesis articula la lectura de Éramos Tan Modernos (ETM): la modernidad como modo refractario. “Decir No”. “No” como afrenta, como ruptura, como tensión en un territorio, y así el “No” opera como conquista frente a un orden establecido.

GAN devela el juego, la apuesta de los rockeros que cristalizaron un viraje con su gesto. ¿Se trata de una genealogía? Tal vez no sea esa la pretensión. Volvamos a la apuesta de un buen jugador o una buena jugadora (aquí aparece el género por el disloque que genera Diana Nylon). 

Y entre los/as jugadores/as de este Gran Partido, emerge también -sobre todo- la apuesta de quien hace jugar a esos jugadores, mas bien quien dispone los elementos, en este caso el autor (GAN). 

La propuesta de lectura es una apuesta a un modo de mirar el rock, un prisma. Prestar una mirada a los oídos, a los sentidos. GAN se maneja en una frontera compleja donde ser moderno es un modo singularizarse frente a un campo específico (música, política, arte), y no así estar a la moda. Palabra pegadita, poco interesante, que genera problemáticas metodológicas, y mismo prácticas, a la hora de analizar. La mirada de GAN es una buena lupa. Ahí creo que reside también el riesgo de su texto. Cerati o Virus pueden vestir o estar a la moda pero, ¿cuándo o cómo son modernos? Cómo articulan su “No” en esa frecuencia? 

Lo moderno es un gesto, un campo de apropiación, un capital que se desliza, que tiene historicidad. Tanguito anticomercial, Moris protopunk, Nebbia incómodo inconformista inacabado, García colado en el avión moderno (pero con una gran forma de filtrarse), Prodan, gombrowizciano pertubador del rock pequebú, un Indio parricida que niega como padrino a García, Daniel «Decepcionar es un placer» Melero* y su formato zip (si hay un gema del rock es él), los Estupendo como el devenir-interruptus-imperceptible, Manal y TTM que serían el No escupido, y los Babas y su fiebre mutante antioficialismo. 

La apuesta, operación y selección de GAN es direccionar su modo de ver y observar con pericia el modo en que los rockeros hacen juego. De complacencia, de rechazo, de acoplamiento, de distancia respecto de la modernidad y sus alcances. Porque hay casos de entrada y salida: el Indio que dice que No es el mismo que luego canta «un tecno duque trabajó nuevos gemidos para el show / su industria de la diversión quebró» en 1987 («La parabellum…»), ya había dicho «le dan 20 pesos viste new wave, lo banca la casa música pop y una muy curiosa publicación con alternativas de información» («Nena, nene», inédito) allá por los primeros 80s; y en 1998 cuando usan máquinas para «Ultimo bondi…» declara al Suple Sí «me interesan mas los Bowie que los Clapton”. Se pone y saca la pilcha moderna a discreción. 

ETM es una punta de lanza que propone una serie de exigencias (diferenciales: fuera del mensaje, apartado de la necesidad de ser solemne, repeliendo prejuicios) para estilizar una forma de ver el rock. La lectura de “Miami» (Babasónicos, 1999) como el disparo que Dargelos ejecuta para mostrarle a los rockeros del palo que se hicieron millonarios “cuestionando” al menemismo y el neoliberalismo mientras la pobreza (buena parte de sus oyentes) pasaba los dos dígitos.

ETM puede conectarse con «Arte andrógino. Estilo versus Moda” (1998) de Roberto Echavarren. El modo en que él plantea el estilo (anomalía en relación con la moda), GAN lo hace con el gesto moderno. Son planes diferentes que se rozan en cuanto a refilar un tipo de dinámica: lo que el autor llama modernidad. Fractura, cesura, noes. Un eslabonamiento diagonal respecto del resto.

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