“Soy una estratega dentro y fuera del escenario”

La pelea desde adentro, la terrible reminiscencia a Iggy Pop y su “raw power” femenino: charla exclusiva en el corazón de Buenos Aires con Ludmila Guerzoni, la voz de Liers. Por Mario Abad.

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Ludmila Guerzoni es una mujer que va al frente: actitud, sangre y creación. La cantante de Liers habla de rock, arquetipos y estética. Con nuevo disco entre manos, charla en exclusiva con Mario Abad.

La escena del rock argentino y latinoamericano está regida y dominada por bandas de hombres, en especial las de rock pesado, siendo esto casi desde siempre. La entelequia de los arquetipos, como patrones, están insertados y plasmados en la sociedad, y cuando se erige un ente desigual desbanca aquellos arquetipos y crea el suyo propio. Aquel que rompe radicalmente con un paradigma que nos envuelve es un revolucionario, y la banda de rock femenino “Liers”, liderada por Ludmila Guerzoni se podría ajustar a esa línea.

De talante femíneo y delicado , Ludmila prende un cigarrillo con la sutileza que su feminidad demanda. De hombros finos y descubiertos que enseñan tatuajes propios de una mujer de su semblante. Ludmila Guerzoni, muy suelta de huesos, comparte la trayectoria de la banda en una escena rock dominada, casi, por el género masculino.

¿De dónde surge Liers?

Liers nace hace 6 años, en el 2010, por necesidad propia de expresarme de manera libre y natural y de concebir una opción no vista aquí.

Por aquellos años era casi nula la existencia de bandas de mujeres o liderezas contemporáneas como Beth Ditto, vocalista de la banda estadounidense de indie rock “The Gossip” en la escena local. En el primer año de la banda se hicieron 150 recitales, tocaron el Festival Ciudad Emergente y llegaron al Roxy Live en su 3er año, fue entonces cuando el grupo experimentó un ascenso rápido.

La presencia de la banda es fuerte y honesta sobre el escenario, pero en especial la de Ludmila quien se presente provocadora y con destellos y actitud de una rockera de los 70’s que se deja reflejar, también, en la potencia de su voz y en los tañidos de sus instrumentos. Las demás integrantes, cada una en su estilo, contribuyen a esa estética.

La lidereza creció entre acordes de rock que bullían entre libros a mansalva que se asentaban en la gran biblioteca de su padre aunque no se considera lectora. Y cuando de niña, absorvía el legado del rock argentino de resistencia, el rock concebido en plena dictadura, el contestatario. “El rock argentino es hijo de la dictadura” asevera Ludmila y con justa razón.

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Critica la academia sin dudarlo. “Te encasillan”, afirma Ludmila. Recuerda que en alguna ocasión en alguna escuela de arte de la ciudad donde estudiaba teatro alguna profesora le preguntó: “Vos querés ser rockstar o cantante de conservatorio”, ella ya tenía la respuesta. Escribió algunos guiones cuando estudiaba en aquella escuela de arte allá por el año 2008, de ahí su facilidad para escribir las letras de sus canciones, tal vez.

La rockera confesó la desvinculación de algunas de las integrantes de la banda por cuestiones personales. “Es muy difcícil mantener una armonía dentro de un grupo humano ya que cada uno tiene intereses personales”, y asegura que para que una banda evolucione todas las partes tienen que tirar para un mismo lado. “Es como un matrimonio”, dice mientras esboza una sonrisa. Apesar de esto, no afectará a la escencia de la banda ya que se quedan, inamovibles, las integrantes más fundamentales y en el en el futuro cercano, con motivo de la realización del nuevo material a puertas de ver la luz en Abril, contará con la participación del experimentado baterista Fernando Samalea, quien trabajó anteriormente con Charly Garcia, Gustavo Cerati, Andrés Calamaro, entre muchos otros consagrados músicos.

Ludmila, como mujer detallista y minuciosa, en 6 años de vida de la banda nunca repitió un vestuario, muy consciente de su estética. “Todos los músicos tienen que tener algo que los identifique, necesitan reinventarse en su arte, incluso en su estética y siempre tratar de diferenciarse”, dice Ludmila muy segura de ello. “ Tengo una estética muy cuidad dentro del mensaje que quiero enviar”, añade. “Me interesa concebir y propugnar un mensaje”.

También le interesa romper paradigmas. “Soy una estratega dentro y fuera del escenario”, asegura. No le interesa, por el contrario, quedarse con los arquetipos convencionales, ella quiere provocar, agitar desde adentro. “Es como en la política, pienso, uno tiene que adentrarse hasta el núcleo y trabajar y romper desde ahí”. Dice de manera tajante. “Para ser un verdadero punk tenés que pelear desde adentro, desde las entrañas del sistema y pienso que yo soy uno de ellos”.

Fotos: Patricio Colombo / Giselle Ferreira

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